Divisas

Japón pedirá a los banqueros del G-10 medidas contra la apreciación del yen

El yen cotizaba el pasado viernes a 118,3 unidades por dólar, un nivel sensiblemente superior a los 120 yenes que las autoridades niponas han marcado como límite para la intervención del Banco Central. Antes de llevar a cabo una intervención unilateral, el gobernador del Banco de Japón, Masajuro Shiokawa, expondrá hoy a sus colegas del G-10 la necesidad de adoptar medidas conjuntas ante la caída del dólar frente a las principales divisas en los últimos meses.

Será una petición en balde porque, como explicaba la semana pasada un analista, el mercado 'no puede ignorar el deterioro de la política fiscal de EE UU y los graves riesgos que atenazan a esta economía'. Los expertos afirman que el plan de estímulo económico planteado por el presidente de EE UU, George Bush, incidirá negativamente sobre la cotización del dólar, dado el aumento del déficit público que conlleva.

Con la creciente tensión sobre Corea del Norte, el euro se erige como el principal beneficiario de la crisis que atraviesa el mercado cambiario. Una fortaleza que ayuda a reducir las tensiones inflacionistas en la eurozona, pero que también tiene repercusiones negativas sobre las exportaciones y el crecimiento.

'A largo plazo, un euro fuerte reducirá la competitividad internacional' de las exportaciones alemanas, aseguraba el jueves el presidente del Bundesbank, Ernst Welteke.

Otras autoridades europeas, sin embargo, minimizaban el impacto del alza del euro sobre el crecimiento.

En todo caso, el mercado cambiario será uno de los principales temas de reunión de los banqueros del G-10 en Basilea. El otro tema estrella será la elección del sustituto de Andrew Crockett como director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

Por primera vez desde su creación, en 1930, EE UU cuestiona el nombramiento de un europeo para el cargo y se han llegado a barajar incluso los nombres de Armínio Fraga, ex presidente del Banco Central de Brasil, y Guillermo Ortiz, del Banco de México, para el cargo.

Sin embargo, los analistas creen que el puesto de la organización que reúne a los bancos centrales recaerá en un destacado miembro de la comunidad financiera internacional que sea perteneciente a un país desarrollado. Entre los posibles candidatos: Jacob Frenkel, presidente de Merrill Lynch Internacional; Gerd Hausler, director de mercados en el Fondo Monetario Internacional, y Urban Backstrom, gobernador del Banco Central sueco.