Conflicto

Grucycsa demanda a la italiana Fineco por romper el pacto de la venta de Safei

Grucycsa, filial de la constructora Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), comunicó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que ha presentado una demanda ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional contra Bipop España Holding y su sociedad matriz, la entidad italiana Fineco, en la que reclama 51,7 millones de euros en concepto del precio pactado por la venta del 20% del capital social de Safei del que Grucycsa y otros accionistas son aún propietarios. La filial de FCC, grupo cuyos principales accionistas son Esther Koplowitz y la francesa Vivendi, controla directamente un 10%.

La demanda se produce ante la negativa del grupo Fineco, hoy integrado en el grupo financiero Banca di Roma, de atender la ejecución de una opción de venta por el 20% citado de Safei que los accionistas españoles tienen concedida desde la firma del contrato de compraventa de la sociedad de valores en febrero de 2001.

Ese contrato estableció una valoración para el 100% de Safei de 270 millones de euros. Y a cambio de asumir íntegramente la gestión de Safei, el grupo italiano otorgó a los propietarios del 20% un derecho de salida del capital a ejercer en el plazo máximo de tres años a una valoración variable para la sociedad de entre 270 y 450 millones de euros, en función del éxito de dicha gestión.

FCC 9,07 -1,31%

De acuerdo con un comunicado emitido ayer por Grucycsa, la existencia de tales opciones figuraba en el informe anual del grupo FCC y 'su ejecución en el segundo semestre del año 2002 fue ya anunciada por el presidente del grupo en la junta general ordinaria de accionistas celebrada el pasado 28 de junio'.

Mercado hundido

Según fuentes cercanas a Safei, Fineco se ha negado a pagar el mínimo establecido, argumentando que el mercado se ha hundido y que el negocio se ha reducido significativamente. Los medios citados aseguran que el máximo que ha llegado a ofrecer el grupo italiano valora el 100% de Safei en 90 millones.

Ayer fuentes de Fineco aseguraron que el grupo italiano no se niega a que Grucycsa ejerza su opción de venta. 'Simplemente entendemos, y así lo refleja el contrato, que ante hechos extraordinarios de mercado el precio acordado en su día debe revisarse'.

En paralelo a la denuncia, los representantes de Grucycsa han dimitido de los consejos de administración de las sociedades filiales de Safei y sólo mantienen sus puestos en la sociedad holding.

Bipop-Carire proviene de la fusión de la Banca Popular de Brescia con la Caja de Ahorros de Emilia Romagna. La adquisición de Safei coincide en un momento de gran crecimiento de la compañía italiana que anteriormente se había expandido por Alemania, Francia y Austria. Está considerado como uno de los bancos que más se ha desarrollado en el campo de las nuevas tecnologías y es líder en Italia en la banca por Internet.

En el segundo semestre de 2001, el grupo sufrió una profunda crisis que se saldó con la salida de todo su equipo directivo y su integración, ya este mismo año, en la estructura de Banca di Roma, que ahora opera bajo la denominación de Capitalia.

Según fuentes cercanas a Safei, la negativa a atender el pago de la opción demandada por Grucycsa obedece, además de al hecho palpable de que el mercado de intermediación financiera se ha hundido y atraviesa por un momento especialmente delicado, a la decisión de Capitalia de poner en venta su filial en España.

Venta en el horizonte

De hecho, el pasado 2 de octubre Capitalia anunció su nuevo plan estratégico para el periodo 2002-2005, en el que se declaraban fuera del círculo de negocios estratégicos sus participaciones tanto en la española Safei como en la alemana Entrium. La entidad financiera se limitó a asegurar que la estrategia para estas compañías está por definir.

En fuentes cercanas a Safei dan por hecho que la sociedad está abiertamente en venta, aunque el precio que pueda conseguir ahora por la enajenación es muy inferior al que pagaron en su día a los socios iniciales de Safei.

Grucycsa es la filial del grupo cuyo objetivo prioritario es centrarse en la diversificación del grupo. Recientemente realizó un cambio en la presidencia. Abandonó el cargo Ignacio Bayón y fue ocupado por Eugenio Trueba.

El importe neto de la cifra de negocios consolidada de FCC en el primer semestre del año ascendió a 2.619,3 millones, cifra que supone un incremento del 8% respecto a igual periodo del año anterior. A esa cifra total de negocio, la sociedad Grucycsa aportó 102,3 millones de euros, contra los 100,8 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior.

Un recurso utilizado por 45 empresas españolas el año pasado

La demanda presentada por FCC contra Fineco se suma a la lista de conflictos arbitrales protagonizados por empresas españolas ante la Corte Internacional de Arbitraje de París. Así, sólo durante el año pasado, 45 compañías nacionales participaron en un procedimiento arbitral ante este organismo, 17 como demandantes y las 28 restantes como demandadas. A la cifra, que representa el 3% del total de arbitrajes administrados por la corte, hay que añadir la aportación de los árbitros españoles. Durante el año pasado un total de 15 especialistas participaron en los conflictos arbitrales.

'El primer arbitraje en el que intervine hace 30 años fue con una empresa española', explica Juan Antonio Cremades, presidente del bufete J. A. Cremades, especialista en arbitraje internacional y miembro decano de la Corte de Arbitraje de París. La corte, que forma parte de la Cámara de Comercio Internacional, tiene como asociadas a compañías y agrupaciones de 130 países y es el tribunal de mayor prestigio en materia de arbitraje internacional.

Como explica Juan Antonio Cremades, la Corte de París 'no juzga', sino que administra los diferentes procesos de arbitraje que están bajo su supervisión. Su labor consiste en asegurarse de que los procedimientos siguen escrupulosamente las reglas de arbitraje del organismo y que los laudos se ajustan a esas normas desde el punto de vista formal.

Como todo procedimiento arbitral, los conflictos dirimidos por la Corte de París parten del acaptación voluntaria de las partes, que previamente acuerdan someter sus diferencias a este sistema, ya sea en un contrato o una cláusula arbitral. Entre las ventajas que ofrece el arbitraje frente a la jurisdicción ordinaria destacan la rapidez, la confidencialidad y la especialización. Los laudos tienen la misma fuerza ejecutiva que las sentencias judiciales y, al igual que éstas, son de obligado cumplimiento.