Análisis

Las Bolsas vuelven a enfrentarse a los mínimos anuales

Ala debilidad de las cifras económicas se une la amenaza de una fuerte corrección de las Bolsas de Estados Unidos, porque siguen con multiplicadores estratosféricos. En concreto, de 40 veces para las empresas del S&P 500.

Las Bolsas estrenan la semana pendientes de niveles técnicos y psicológicos importantes al coincidir con los niveles más bajos alcanzados entre la última semana de julio y la primer de agosto.

El desfallecimiento de los volúmenes de negocio desde mediados de agosto hace prever aumentos notables en la volatilidad en los próximos días, en línea con lo que se ha registrado en el verano. Renace el debate, así, sobre el fondo de las Bolsas, y si éste coincide con los mínimos de hace unas semanas.

Los mejores analistas del mercado se muestran especialmente prudentes cuando divagan sobre este asunto, porque las Bolsas son, ante todo, mercados de expectativas, y éstas no mejoran.

El estado de salud de la economía de Estados Unidos vuelve a ser clave. El crecimiento es menor desde fines de julio, limitado por una industria manufacturera que crece a ritmo más lento de lo previsto y por la escasa o inexistente mejoría en el empleo, según el Libro Beige de la Reserva Federal presentado la semana pasada.

Aunque la fortaleza de las ventas de automóviles y viviendas ha apoyado la recuperación, las fábricas no están aumentando su producción y las compañías no están contratando a nuevos trabajadores. Es en el empleo, así, donde se observa la discrepancia entre la Reserva Federal y la Administración, después de publicar ésta hace dos semanas una cifra de empleo por encima de lo esperado por los expertos.

Las cosas tampoco mejoran en la zona euro. Los mejores analistas han rebajado las previsiones de crecimiento para éste y el próximo año, al tiempo que advierten de que las tensiones de liquidez que se observan podrían provocar alzas en los tipos de interés antes de lo previsto. Esta proyección alcanza, también, a los tipos de interés estadounidenses por el alto déficit presupuestario.