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González afirma que las normas contables europeas son más sólidas que las EEUU

El presidente del BBVA, Francisco González, aseguró hoy que la reacción de las empresas ante los recientes escándalos vividos en EEUU "ha sido muy positiva" y añadió que la situación originada "puede tener consecuencias favorables" tanto para la transparencia como para el buen gobierno de las sociedades.

González, que inauguró las jornadas sobre el proceso de integración de los mercados financieros organizadas por The Economist, advirtió que las nuevas normas y las exigencias empresariales deben ser producto de una profunda reflexión "sin prisas", ya que cualquier sobrerreacción puede ser peligrosa.

En todo caso, "la tendencia que se advierte hacia una mayor exigencia es una tendencia muy positiva, con fundamentos profundos, que más allá de modas pasajeras responde a necesidades estructurales de las empresas y mercados", añadió.

El presidente del BBVA insistió en que el aumento de las exigencias de buen gobierno para las empresas y la aprobación de códigos de conducta no son la "panacea" contra los escándalos, ya que las sociedades son gobernadas finalmente por personas.

"Los principios de las personas son fundamentales para garantizar el buen gobierno de las empresas", dijo González, al tiempo que añadió que "si las personas no son las adecuadas no valen de nada" ni códigos ni normas.

González afirmó que las nuevas exigencias de la sociedad no sólo pasan, a su juicio, por una demanda de códigos de buen gobierno, sino también por reformas que afecten a los criterios y reglas contables, a las compañías auditoras externas y a las tareas de supervisión.

En este sentido, el presidente del BBVA apostó por las normas contables europeas, "más consistentes", frente a las normas estadounidenses, que han permitido desfases contables como el sucedido en Enron que en Europa hubiera sido "muy difícil" que se produjera.

Defendió la importancia de los bancos para impulsar las normas de buen gobierno corporativo y dar ejemplo a la sociedad, ya que estas entidades tienen una gran repercusión social, cuentan con una especial relevancia macroeconómica y poseen una implantación global.

González, no obstante, precisó que los bancos "no tienen una imagen pública favorable" y señaló que para corregirlo debe reflexionarse sobre lo que se ha hecho mal.

El presidente del BBVA se refirió también al reciente código de gobierno corporativo aprobado por la entidad financiera, que se basa en tres principios fundamentales, como son un cumplimiento legal riguroso en todas las actuaciones del banco, integridad moral en las mismas y transparencia en todas ellas.

"No queremos cubrir el expedientes (con estas nuevas normas). Queremos dotarnos de normas basadas en principios estrictos que estén vivos en la entidad y que impregnen a toda la organización", añadió.