Cumbre

Bush suspenderá la ayuda a Palestina si no hay reformas

Aunque Bush inició la cumbre con referencias económicas, llamando a los mercados a la calma tras el escándalo financiero de Worldcom, el polémico plan sobre Oriente Próximo seguía presintiéndose como el tema principal de la reunión que mantendrán hasta hoy EE UU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Rusia.

En un ambiente ya tenso tras la ratificación por los países europeos de Arafat como líder elegido democráticamente, Bush lanzó una advertencia: 'Puedo asegurarles que no pondremos dinero en una sociedad que no es transparente, sino corrupta, y sospecho que otros países tampoco lo harán'.

Bush hizo esas declaraciones tras celebrar una reunión bilateral con el primer ministro británico, Tony Blair. Blair, sin embargo, aunque reclamó una autoridad 'que rechace totalmente el terrorismo', reiteró que la elección de un líder corresponde a los palestinos.

La Autoridad Nacional Palestina, presionada por EE UU, anunció ayer la convocatoria de elecciones para mediados de enero. Muchos creen, sin embargo, que esto se volverá contra Bush, pues se prevé un apoyo mayoritario a Arafat, quien presentó ayer su candidatura.

Los temas económicos iniciaron la primera jornada de la cumbre, pero por la tarde la agenda contemplaba el terrorismo como tema central. Hoy se esperaba un comunicado para aumentar la ayuda a África, impulsado por el primer ministro canadiense, Jean Chretien, pero Washington no parecía muy dispuesto a involucrarse.

Romano Prodi y José María Aznar, en representación de la UE, viajaron también a Kananaskis, la localidad en la que Canadá ha ubicado la cumbre para alejarla de las previsibles protestas contra la actual globalización. Alrededor de un millar de personas se manifestaron en Calgary, a una hora de Kananaskis, denunciando las políticas de los países ricos.