Aerolíneas

Iberia prevé para este año sus mejores resultados tras los obtenidos en 1998

Iberia está remontando el vuelo este ejercicio, tras cerrar un complicado 2001, el peor de la historia de la aviación comercial, según la IATA, con un ligero beneficio de explotación y un resultado neto de 50 millones de euros. El presidente de la aerolínea, Xabier de Irala, anunció en la junta general de accionistas celebrada ayer que los resultados de 2002 'serán los mejores desde 1998', año récord en términos de beneficio en la historia del grupo, con 319 millones de euros.

El vuelco respecto al último ejercicio obedece a la recuperación paulatina del mercado y a la drástica reducción de costes derivada del plan de ajuste puesto en marcha a partir del 11 de septiembre, que incluyó un expediente de regulación de empleo.

Esa optimista estimación anual de resultados realizada por Irala en la primera junta de accionistas de la empresa tras su privatización se sustenta en las cifras cosechadas entre enero y abril, también las mejores en la historia de la empresa desde 1998. La aerolínea ha ganado 12 millones de euros, frente a unas pérdidas de 45 millones en el mismo periodo del año anterior. Medido en términos de resultados de explotación, Iberia ganó 27,7 millones, frente a unas pérdidas de 73 millones entre enero y abril de 2001.

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Estas cotas de rentabilidad se han conseguido con unos ingresos de explotación de 1.477 millones de euros, similares a los del primer cuatrimestre de 2001 debido a que todavía la demanda es poco dinámica y a la reducción de la oferta decidida por la empresa. La mejora del margen, por tanto, proviene del recorte de costes de explotación, el 6,7% inferiores a los del periodo comparable y el 3,2% por debajo de lo presupuestado.

En este contexto, Iberia ha decidido desbloquear parcialmente el plan de expansión previo al 11-S. En concreto, incorporará 5 de los 17 nuevos aviones cuya recepción había demorado y ha llegado a un acuerdo con Swiss para adquirir dos unidades del nuevo modelo más grande de Airbus, el A-340-600, a las que ha renunciado el operador suizo.

Respecto a las tensiones entre la dirección y los pilotos, que han rebrotado tras expedientar la empresa a 14 pilotos, De Irala reconoció que ambas partes deben 'hacer un esfuerzo especial para reencontrar un clima de confianza, que es absolutamente necesario en nuestras relaciones'.

Remitida a Bruselas la nueva alianza con British

Las compañías aéreas Iberia y British Airways han presentado a la Comisión Europea un borrador de propuesta para ampliar su colaboración, con el objetivo de coordinar sus vuelos, sus estrategias comerciales y las políticas de fidelización de clientes, según anunció ayer en rueda de prensa el presidente de Iberia, Xabier de Irala, que descartó una fusión de ambas empresas a medio plazo. Ambas compañías quieren ampliar sus acuerdos de código compartido mediante la aportación de pasajeros a sus respectivos mercados, que son complementarios. Los aviones de la firma británica alimentarán los vuelos de la española hacia Latinoamérica, a la vez que los de Iberia aportarán clientes a la red de la británica en Asia, donde la compañía española no está presente. Según explicó De Irala, esta propuesta ha sido presentada a la Comisión Europea por si pudiera plantear algún problema de monopolio, especialmente en las rutas entre España y Gran Bretaña. El objetivo de las dos compañías es tener una propuesta definitiva en julio de este año, con la que esperan recibir inmunidad antitrust por parte del Ejecutivo comunitario. Ambas aerolíneas controlan, según detalló el presidente de Iberia, algo menos del 27% del mercado entre ambos países. La junta de Iberia aprobó un plan de opciones sobre acciones para 500 directivos. El precio de suscripción, en su momento, será de 1,62 euros, por debajo de la cotización actual. También se aprobó el reparto de un dividendo de 0,01 céntimos por acción.