Poítica

El Gobierno aprueba hoy la nueva Ley de Concesiones

Esta norma marcará las nuevas reglas del juego por las que se regirá el capital privado que participe en el Plan de Infraestructuras 2000-2007, que el Gobierno pretende que alcance el 20% de la inversión total.

Para lograr esa masiva respuesta de la iniciativa privada, el nuevo texto incluirá un amplio repertorio de fórmulas de financiación puramente privada de las infraestructuras o financiación mixta.

Entre dichas posibilidades se contempla una apuesta decidida por ampliar la utilización del método alemán (pago aplazado de la obra) y del modelo inglés o peaje en sombra por el que la empresa privada construye y gestiona la infraestructura y la Administración le reintegra un importe cada año en función de los usuarios que disfruten de la obra.

Asimismo, se mantendrá el recurso al tradicional peaje y como principales novedades se incluirá la posibilidad de que las empresas concesionarias puedan explotar las instalaciones adyacentes a la obra, como las zonas comerciales, así como la titulización o hipoteca de la infraestructura. Sin embargo, fuentes oficiales confirmaron ayer que finalmente la ley no incluirá incentivos fiscales, tal y como pedían las principales constructoras, ya que éstos se enmarcarán en la próxima reforma del impuesto de sociedades. No obstante, y como alternativa a esa ausencia de ayudas de carácter tributario, los Ministerios de Hacienda y Fomento han cerrado un acuerdo por el que la norma contendrá subvenciones a las compañías con el fin de incentivar su participación en la financiación de toda clase de obras.

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, confirmó ayer en unas jornadas sobre el Plan de Infraestructuras 2000-2007, organizadas por la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), que el acuerdo entre ambos departamentos es absoluto, por lo que la futura ley está en disposición de ser aprobada por el Consejo de Ministros.

Cascos aprovechó su participación en dichas jornadas para hacer balance de los dos años de vigencia del Plan de Infraestructuras. 'El plan está, a día de hoy, en marcha en su totalidad, ya que todas sus actuaciones previstas se encuentran en estudio informativo, en proyecto o en obra, lo que tiene particular importancia en las grandes infraestructuras, cuya realización excede el ciclo político y la herencia recibida limita las posibilidades de actuación', explicó el ministro.

Así, a principios de este mes de junio, el estado de situación del Programa de Vías de Alta Capacidad, que incluye autovías y autopistas, presenta un esperanzador balance. Un total de 8.090,2 kilómetros se encuentran en servicio, 1.456,8 kilómetros en obra y 1.597 en proyecto. En cuanto al Programa de Alta Velocidad Ferroviaria, se encuentran en obras 1.192,1 kilómetros, en proyecto 1.211,2 y el resto en estudio informativo. En aeropuertos, el titular de Fomento insistió en que se ha realizado un importante esfuerzo por aprobar todos los planes directores de los aeropuertos de interés general, con el consenso unánime, además, de las comunidades autónomas, ayuntamientos y colectivos sociales afectados.

Por último, en materia portuaria se ha mejorado sustantivamente la oferta de infraestructuras, según Cascos, quien citó como ejemplos la ampliación del Puerto de Bilbao o el nuevo Dique de Levante en el Puerto de Málaga. Cascos culminó su intervención recordando las grandes cifras del proyecto. De los 43.000 millones de euros previstos en el plan para el periodo 2000-2004, un total de 15.600 millones corresponden a la previsión de inversión para 2000 y 2001. En estos años, la inversión efectivamente realizada, en euros de 1999, ha sido de 13.500 millones de euros, el 86% de lo previsto, lo que se compensará, según Cascos, con un aumento de la inversión prevista para este año.

Elogios para mantener el motor económico

La CNC comenzó ayer los actos conmemorativos de su XXV aniversario y su presidente, Juan Francisco Lazcano, aprovechó la ocasión de tener como ilustres invitados al presidente del Gobierno y el ministro de Fomento para elogiar la política llevada a cabo por el Ejecutivo en materia de inversión en infraestructuras y por la consecución del equilibrio presupuestario. Pero los elogios fueron recibidos con más elogios, ya que tanto José María Aznar como Francisco Álvarez-Cascos resaltaron la importancia que ha tenido en los últimos ejercicios la actividad constructora como principal motor del elevado crecimiento del PIB. Cascos recordó que, según las cifras de la Contabilidad Nacional, durante 2000 el sector creció más de dos puntos por encima del PIB, registrando al final una tasa del 6,2%, frente al 4,1% de incremento medio anual de la actividad. Tendencia que se repitió en 2001: 5,7% frente a un PIB del 2,8% y que se mantuvo en el primer trimestre de este año, cuando la construcción avanzó un 4,4% y el PIB, un 2%.