Infraestructuras

Fomento estudia aplicar el modelo concesional a dos túneles de Madrid

El Ministerio de Fomento estudia construir con financiación privada mediante el sistema concesional los dos nuevos túneles subterráneos que unirán las estaciones ferroviarias de Madrid-Chamartín y Madrid-Atocha, según avanzó ayer el ministro Francisco Álvarez-Cascos.

Este proyecto se convertiría así en la segunda obra ferroviaria que se financiará con capital privado, tras la línea de alta velocidad transfronteriza Figueres-Perpiñán que actualmente está en proceso de estudio para su adjudicación por parte de una mesa de contratación hispano-francesa. El proyecto de mejora de las conexiones entre las dos estaciones de tren de Madrid integra la construcción de un nuevo túnel que canalizará el tráfico de Cercanías, cuyo trazado discurrirá a través de Nuevos Ministerios, Alonso Martínez, Sol y Gran Vía. Este túnel, cuya longitud ascenderá a 8 kilómetros y actualmente se encuentra en fase de proyecto por parte de Fomento, contará con un presupuesto aproximado de 150 millones de euros. La mejora de la vertebración del tráfico ferroviario subterráneo se completará con un segundo túnel de doble vía de ancho internacional, que conectará en la capital el tráfico de los trenes de alta velocidad entre los distintos corredores. Estos dos túneles complementarán al que actualmente une Chamartín-Nuevos Ministerios-Recoletos y Atocha, el denominado túnel de la risa, y ayudarán a canalizar el aumento del tráfico previsto.

Por otra parte, las Administraciones públicas deberían invertir un mínimo de 3.000 millones de euros en mejorar el estado de las carreteras españolas para que alcanzaran un nivel de calidad aceptable, según la Asociación Española de la Carretera (AEC). Esta cantidad, que se ciñe a los defectos de las carreteras que se pudieron detectar en el verano de 2001, aumentó en un año en 420 millones de euros, lo que denota un deterioro progresivo de las carreteras, influido por el incremento del tráfico de vehículos pesados (un 37% en cinco años).