Relevo

El ex presidente del Deutsche pide austeridad a su sucesor

Deutsche Bank necesita reinventarse a sí mismo si quiere sobrevivir'. Estas palabras, pronunciadas por Rolf Breuer, el presidente saliente del gigante alemán, ponen de manifiesto el delicado momento por el que pasa la entidad.

Ayer, en una abarrotada junta de accionistas que marcó el relevo en la presidencia, tanto Breuer como su sucesor, Josef Ackermann, tuvieron que soportar las críticas de accionistas y lobbies a causa de la pérdida de capitalización bursátil -la entidad se ha deslizado hasta el noveno puesto europeo y el 19º mundial, con un valor de 47.900 millones de euros, un 18% menos que hace un año-; de beneficio -el banco ganó un 74% menos en 2001-; y de rentabilidad -el banco se gastó 905 euros por cada 1.000 que ingresó en 2001-. Tanto es así que Standard & Poor's rebajó la calificación crediticia por primera vez en tres años.

Por ello, la dirección intentó ayer calmar a una escéptica junta de accionistas (a la que asistieron 5.000 personas, el 33% del capital) con el anuncio de que este año la entidad ahorrará 800 millones de euros. Este recorte se enmarca dentro de un plan por el que se proyecta ahorrar 2.000 millones de euros hasta 2003. Este ahorro provendrá de los más de 9.200 despidos ya anunciados y los 365 que se anunciaron el martes en banca de inversión. En total, diversos analistas calculan en 15.000 los despidos totales hasta finales de año. El banco emplea a 94.782 personas.

El banco anunció a finales de enero una reestructuración de sus órganos de gobierno y de su estrategia de negocio. Se reduce el número de personas con poder ejecutivo, que se concentrará sobre los hombros de Ackermann -Mr. Perfect, como se le conoce en los medios alemanes- en las áreas de banca corporativa, de consumo y de inversión y gestión de fondos.

Además, la entidad integrará la unidad de banca minorista Deutsche Bank 24, el broker online Max Blue y el negocio de banca para rentas altas, conocido por banca privada. Si en alguna de estas divisiones la entidad no logra formar parte de los tres primeros bancos del sector en un plazo concreto, el Deutsche se desprenderá de ellas, aseguró Breuer, quien a partir de ahora será presidente del consejo de supervisión del banco.

Resultados del Hypovereins

Por otra parte, el beneficio del segundo banco alemán Hypovereinsbank cayó un 42% hasta marzo y alcanzó 272 millones de euros. El fuerte aumento de las provisiones (un 43%, hasta 527 millones) que ha dotado la entidad para cubrir el riesgo de los créditos ha hecho mella en la cuenta de resultados.

El beneficio antes de impuestos descendió un 43,8%, hasta 433 millones de euros, un resultado superior al estimado por los analistas.