El experto

Worldcom, todavía peligrosa

Bernie Ebbers, el dimitido presidente de Worldcom, ha sido la primera 'gran víctima' en EE UU de la profunda crisis del sector telecomunicaciones. En Europa, donde la crisis del sector surgió antes, no quedan presidentes ejecutivos de la época de las grandes adquisiciones.

El caso de Ebbers es más traumático porque él fundó la compañía, partiendo de un negocio de reventa de llamadas de larga distancia en una cafetería de Mississippi en 1983. Con adquisiciones convirtió WorldCom en una de las primeras compañías de larga distancia y engulló MCI. El regulador impidió la compra de Sprint por 129.000 millones de dólares. El nuevo jefe ejecutivo de Worldcom tendrá que devolver al inversor y al bonista (WorldCom es uno de los principales emisores de deuda) la confianza en el grupo. Además, el mercado baraja que intente vender la compañía en lugar de sanearla.

Respecto a la salud financiera del grupo, el principal peligro es que las agencias de calificación crediticia rebajen a WorldCom, impidiéndole acceder a su línea de crédito. Acudir al mercado de capitales por más dinero es buena solución, de ahí la preocupación de los inversores y el desplome en el precio de la acción.

Ante esta interminable lista de incertidumbres, la inversión en WorldCom es extraordinariamente arriesgada, y en estos momentos meramente especulativa.