Los expertos apuestan por subidas de escaparate en las dos últimas sesiones

La armonización del calendario bursátil español con el europeo hace que resten sólo dos sesiones hábiles a efectos bursátiles, las del jueves y viernes, para que termine un año especialmente conflictivo. Sólo algunos valores de capitalización media y las opas han logrado plusvalías importantes para los inversores.

No va más. Dos sesiones más y 2001 habrá terminado para la Bolsa. Son muchos los inversores, observadores y analistas los que esperan que en tan corto espacio de tiempo se produzca el milagro, algo parecido al de la multiplicación de los panes y los peces.

Desde hace dos semanas se ha insistido por activa y por pasiva, hasta la extenuación, en el rally de Papá Noël. Pero no llegó el trineo con los regalos esperados al mercado nacional. La crisis argentina ha pasado factura. Abundan, además, las contradicciones a la hora de valorar las expectativas económicas.

Lo del rally de final de año es algo que histórica y tradicionalmente ha generado expectativas fallidas, porque sólo se ha producido en contadas ocasiones.

Lo que sí se observa en los anales del mercado es que en algún caso el mercado ha anticipado en diciembre el efecto enero. Este fenómeno ha sido malinterpretado y de ahí lo del famoso rally. Hay que remontarse décadas atrás para observar este fenómeno. Eran Bolsas estrechas, con poco volumen y mínimo horario, fácilmente manipulables.

Hoy las cosas han cambiado y los volúmenes son tan altos que la manipulación es imposible. Por eso, el rally no es tal.

Lo que sí se ha comprobado en los últimos días es un importante número de operaciones a través del sistema de bloques. Este fenómeno se ajusta a operaciones fiscales y contables típicas del cierre de cada ejercicio, sin influencia directa en el curso normal de las cotizaciones.

Dos sesiones para el cierre del año, en definitiva, con la ilusión de que los gestores se empleen a fondo y traten de maquillar balances, cuentas de resultados. Para ello es necesario, no obstante, mucho dinero, ponerle el cascabel al gato. No está claro, dicen los expertos, que el dinero de los particulares y de las instituciones se lo jueguen todo a la baza de dar brillo a unos índices que han salvado la coyuntura como han podido.

Dos sesiones que son insuficientes, asimismo, para anticipar tendencia en enero.