S&P mantiene las calificaciones a la banca europea

La agencia estadounidense de calificación, Standard & Poor's, mantiene las perspectivas para la banca europea en su conjunto, a pesar de la desaceleración económica. El director de S&P Financial Services en Madrid, Jesús Martínez, señaló durante una teleconferencia celebrada recientemente que a pesar del deterioro de los beneficios y de la calidad de los activos de los bancos, el efecto en la cuenta de resultados será limitado y es posible absorberlo con las actuales calificaciones.

El deterioro en los resultados está vinculado a los menores ingresos procedentes de las operaciones financieras, aunque en algunos casos éstos se han compensado con el todavía dinámico negocio minorista y de banca de empresas.

Standard & Poor's diferencia dos grupos de bancos de acuerdo con estas características. Así, el primer grupo estaría formado por aquellos que desarrollan su actividad en mercados domésticos donde aún se mantiene cierta fortaleza de la demanda. Es el caso particular de las entidades de Reino Unido, España, Italia, Francia, Portugal e Irlanda.

Aunque la actividad de la banca de inversión ha sufrido un fuerte declive, la mayoría de los bancos incluidos en este grupo ha podido compensar las pérdidas en este segmento del negocio con la mejora del resultado del negocio minorista, sobre todo gracias al crédito hipotecario, y a la banca especializada y sobre todo, gracias a la política de reducción de costes.

En el otro grupo estarían los bancos con peor comportamiento, ya sea por su mayor exposición a la evolución de los mercados de capitales (como los bancos suizos) u otros con mercados doméstico que muestran gran debilidad, como es el caso de los alemanes.

En todo caso, Standard & Poors no prevé un fuerte empeoramiento de la calidad de los activos gracias al desarrollo de los mecanismos de control del riesgo, al bajo nivel de los tipos de interés, que favorece el cumplimiento de los pagos, y al bajo nivel de insolvencia general en Europa, comparado con otras regiones del mundo.

Por otra parte, diversos analistas han coincidido recientemente en la necesidad de los bancos europeos de crecer en el exterior y encontrar un socio comercial internacional.

"Después de que se ha conseguido ya la consolidación de los sistemas financieros en la mayoría de los países del euro, habrá mucho interés entre los banqueros europeos por entablar negociaciones", según comentó a Bloomberg, Herman Hitzen, jefe del grupo de fusiones de instituciones financieras en Europa de Credit Suisse First Boston, que asesoró al Bank of Scotland en la fusión con Halifax.

En España, tanto el Santander Central Hispano como el BBVA se han mostrado en repetidas ocasiones interesados por ampliar sus alianzas internacionales.