Un tercio de las grandes empresas de la UE reparte beneficios a su plantilla

La participación financiera de los trabajadores en las empresas está creciendo en Europa. Según un estudio de la Unión Europea, casi un tercio de las compañías comunitarias con más de 200 trabajadores da a sus empleados participaciones en sus beneficios o les permite acceder a paquetes de acciones. Reino Unido y Francia están a la cabeza de los Estados miembros en esta materia y España se sitúa entre los países que menos practican este método de gestión, aunque en los últimos años se ha experimentado un fuerte crecimiento.

El 31% de las empresas de la Unión Europea que cuentan con más de 200 trabajadores da participación a sus empleados en los beneficios o fomenta que estos posean acciones de la compañía. Así se desprende de un informe realizado por la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo, un organismo dependiente de la Unión Europea, en el que se analiza la incidencia de este método de gestión entre 2.500 compañías de la UE y se constata que está experimentando un fuerte crecimiento.

El informe concluye que, en general, el mayor crecimiento de las formas de participación financiera se ha producido entre los altos directivos de las empresas de alta tecnología, mientras que son las compañías pequeñas y familiares las más reacias a implantarlas. El texto señala que entre las compañías europeas es más frecuente optar por el reparto de beneficios entre los empleados que por dar a la plantilla la posibilidad de adquirir un porcentaje de las acciones. Además, el 52% de las empresas que cuentan con alguna de estas formulas de participación extiende su aplicación a toda la plantilla, mientras que el 48% restante la restringe a determinadas categorías de empleados, principalmente altos directivos y personal muy cualificado.

El informe distingue entre la participación financiera en forma de reparto de porcentaje de los beneficios (paga de beneficios) y la participación a través de la adquisición de un paquete accionarial. En el primer caso, Francia, Alemania y Austria, seguidos de Holanda y Reino Unido, son los que cuentan con mayor proporción de compañías que optan por esta solución.

En el segundo, son Reino Unido y Holanda, seguidas de Francia, quienes encabezan la clasificación. España se sitúa entre los países con un menor grado de implantación de este segundo esquema de participación, aunque el informe advierte que en los últimos años se ha producido un avance importante. En el extremo opuesto se sitúan Austria y Portugal, los dos Estados de la UE con menor incidencia. El informe realiza un análisis de las características de las empresas que cuentan con modelos de participación financiera para sus empleados. El texto concluye que este tipo de compañías suelen fomentar el trabajo en equipo y que ambas circunstancias, participación financiera y trabajo en equipo, están relacionadas con un mayor aumento en la productividad. La mayor parte de las compañías son de tamaño medio o grande y cuentan con alto porcentaje de personal cualificado.

Según la Fundación, cuatros son los motivos principales por los que las compañía europeas optan por implantar modelos de participación financiera. El primero es el beneficio de contar con un fórmulas de remuneración más flexibles; el segundo, la necesidad de incentivar la productividad; el tercero, las ventajas fiscales y, el cuarto, el interés por retener a los trabajadores.