Caruana pone fin a las jubilaciones en la banca financiadas contra reservas

El Banco de España ha comunicado ya a la banca que 2001 será el último año en el que podrán costear contra reservas sus planes de prejubilación. Por ello, la gran banca ha decidido acelerar al máximo sus programas para reducir plantilla. El BBVA prejubilará a unos 4.000 empleados y el Santander acelerará los objetivos previstos hasta 2003, que incluían jubilar a 3.300 trabajadores.

El Banco de España ha puesto punto y final a las prejubilaciones financiadas contra las reservas de bancos y cajas. Así se lo ha comunicado en las últimas semanas a estas entidades financieras. El año que está a punto de finalizar será el último en el que la banca podrá cargar contra sus reservas el coste de las prejubilaciones que año tras año realizan para aligerar, de forma no traumática, su plantilla.

A partir de 2002 los bancos tendrán que cargar estos costes contra su cuenta de resultados, lo que supondrá una importante merma de sus beneficios. Para aliviar este impacto, el organismo que encabeza Jaime Caruana autorizará a bancos, cajas y cooperativas de crédito periodificar en 10 años el efecto en sus resultados.

El Banco de España ya establecía esta posibilidad en la circular 5/2000, aunque no ha sido hasta ahora cuando ha empezado a recomendar su aplicación. En esta circular se dice que excepcionalmente "y en aquellos casos en que los compromisos a cubrir tengan su origen en procesos de rees-tructuración destinados a consolidar la posición financiera de la entidad a medio o largo plazo, el Banco de España podrá autorizar un calendario para la dotación de las provisiones".

De momento, ningún banco ha utilizado esta fórmula para costear sus prejubilaciones y han seguido financiando estos planes contra reservas.

Esta exigencia del Banco de España ha obligado a la banca a revisar los planes de prejubilaciones que tenía en marcha para este año y para el próximo, sobre todo para el Santander Central Hispano y para el BBVA. Así, ambos bancos se han visto obligados a acelerar estos planes antes de que finalice 2001 y realizar el mayor número posible de prejubilaciones antes del 31 de diciembre.

Los procesos de fusión llevados a cabo por ambos grupos han provocado fuertes ajustes de plantilla realizados, con acuerdo de los sindicatos, a través de prejubilaciones.

El Santander Central Hispano tenía previsto prejubilar este año a unos 1.500 empleados en España y, en total, 3.300 hasta 2003. Pero la recomendación del Banco de España se ha traducido en una aceleración de estos planes. Lo mismo sucede con el BBVA, que para 2001 iba a prejubilar a unos 1.300 trabajadores, que, tras el aviso del máximo organismo de supervisión ha ampliado a unos 4.000 empleados en 2001 casi el 12% de su plantilla en España.

El Santander, que lleva un ejercicio más que el BBVA realizando importantes planes de prejubilaciones (se fusionó nueve meses antes), también ampliará sus planes de reducción de plantilla, por lo que no sería extraño que en 2001 prejubilase a gran parte de los 3.300 empleados que tenía previsto prejubilar en tres años, incluido Banesto, que ya ha comunicado que prejubilará a más 800 empleados este año.

Otros bancos que no tenían previsto realizar prejubilaciones este año han decidido poner en marcha en las últimas semanas planes en este sentido. æpermil;ste es el caso del Zaragozano, según señalan fuentes sindicales. El Banco Popular también ha anunciado el pasado mes la prejubilación de unos 250 empleados de todo el grupo este año

Desde 1992 hasta 2000 bancos y cajas han destinado casi un billón de pesetas a prejubilaciones, según fuentes sindicales. Estas mismas fuentes señalan que el coste medio por trabajador de banca que se prejubila es de unos 38 millones de pesetas. De esta forma, el coste para el BBVA sería de unos 150.000 millones en 2001, y para el Santander, si finalmente opta por anticipar todas las prejubilaciones previstas hasta 2003, sería de 126.000 millones.