El euro y la cercanía a Alemania e Italia marcan el resurgir de Croacia

Los principales grupos hoteleros españoles están intentando aprovechar el resurgimiento turístico de Croacia. Hasta el momento sólo Sol Meliá estaba presente, pero esta misma semana la empresa española Inhova ha entrado en ese país. Los expertos aseguran que hay más grupos hoteleros interesados en hacer lo mismo, por dos motivos fundamentales: el euro y la cercanía a mercados emisores de turistas como Alemania e Italia.

Tras cerrar el capítulo que se inició en la década de los años noventa con la guerra de los Balcanes, Croacia se ha puesto de moda entre los principales grupos hoteleros españoles.

Fuentes del sector turístico indican que además de Sol Meliá y de Inhova, una sociedad integrada por las cajas de ahorros de Baleares (Sa Nostra), Caixa Galicia e Ibercaja y el mayorista alemán Thomas Cook (antes Condor & Neckermann), existen otras empresas españolas interesadas en implantarse en Croacia. De hecho, el copresidente de Barceló Hotels, Simón Pedro Barceló, reconoció la pasada primavera que su grupo estaba intentando entrar en nuevos destinos turísticos del Mediterráneo, entre los que se encontraba Croacia.

Para explicar este interés de los grupos hoteleros por implantarse en ese mercado, los analistas del negocio turístico apuntan hacia el euro y la proximidad de Croacia a mercados como el alemán y el italiano.

"En primer lugar, la inminente circulación del euro va a generar un aumento en la demanda desde Europa central de países más baratos que los tradicionales mercados turísticos de España, Portugal o Grecia. A eso hay que unir la cercanía de Croacia a países emisores de turistas como Alemania o Italia", indica un analista de empresas del turismo.

Adicionalmente, a estas características, más o menos estructurales, se pueden añadir otras puramente circunstanciales, como es el caso del aumento en la llegada de turistas. Después de que en 1999 Croacia registrase un descenso en la llegada de turistas de un 16,3% sobre 1998, el año pasado la afluencia de visitantes al país balcánico aumentó un 55%.

Interés de los operadores

Según los expertos, esta tendencia se mantendrá en los próximos años ya que los operadores turísticos europeos están interesados en ir ofreciendo nuevos destinos alternativos en el Mediterráneo a los que actualmente son mayoritarios, como España, Italia o Grecia.

Además de estos argumentos relacionados con el negocio turístico aparecen otros más puramente empresariales. Croacia tiene en vigor una ley para incentivar las inversiones que cuenta con incentivos fiscales, financieros y arancelarios. A ello hay que añadir que el Gobierno del país ha puesto en marcha un proceso privatizador de algunas empresas, entre las que se encuentran sociedades turísticas.

Hasta el momento, sólo Sol Meliá, que gestiona 21 hoteles, contaba con presencia en Croacia, pero esta misma semana el grupo español Inhova ha dado un paso decisivo al adjudicarse el concurso para la privatización de un complejo hotelero, integrado por tres establecimientos, que se encuentra situado a unos 20 kilómetros de Dubrovnik.

La explotación de los hoteles la realizará la cadena española Iberostar, que es socia del mayorista alemán Thomas Cook y que ya gestiona el hotel Cala Barca (Mallorca), también propiedad de Inhova.

 

Nuevos desarrollos turísticos en el Mediterráneo

Croacia se viene a sumar a la ya numerosa lista de países del Mediterráneo, entre los que se encuentran Turquía, Túnez o Egipto, que están intentando hacer del turismo una de sus principales fuentes de ingresos.

Pese a ello, los expertos indican que los destinos turísticos líderes, como es el caso de España, Italia o Grecia, continuarán ostentando las primeras posiciones, debido, fundamentalmente a que la oferta hotelera en los países competidores es aún incipiente.

En el caso de Croacia, que posee un litoral de 1.700 kilómetros, los expertos consideran que tiene gran potencialidad aunque buena parte de esa ribera es bastante abrupta, ya que corresponde a pequeñas islas cercanas al continente, por lo que la disponibilidad de terrenos susceptibles de ser utilizados para construir nuevos hoteles es limitada.

Por el contrario, las costas de países como Túnez, Egipto o Turquía están siendo objeto de fuertes crecimientos hoteleros, especialmente en el caso de los dos primeros. Túnez ha desarrollado en los últimos años varios polos turísticos en la zona central de su costa entre los que se encuentran las localidades de Port El Kantaoui, Monastir, Susa o la isla de Djerba. Mientras que el desarrollo del turismo de playa en Egipto se ha producido en el litoral del Mar Rojo, junto a las localidades de Hurghada y Sharm El Sheik, en donde ya hay varios hoteles gestionados por compañías españolas, como es el caso de Sol Meliá o Partner Hoteles.