INTERNACIONAL

El alcance de la desaceleración preocupa a los inversores y castiga a las divisas

La desaceleración del crecimiento mundial ha tenido una clara repercusión sobre las principales divisas mundiales que en los últimos días se ha extendido también a los mercados emergentes.

Pese a las señales de debilidad económica, el dólar volvió a marcar el viernes nuevos máximos, de los últimos ocho meses frente al euro y de los últimos tres meses frente al yen. La divisa europea cotizaba a 0,84 dólares y la nipona a 126 unidades.

Los exportadores estadounidenses se quejan de la pérdida de competitividad que supone la fortaleza del dólar en un momento de debilitamiento económico, pero Washington no quiere oír hablar de dejar caer su divisa.

El euro, por el contrario, no levanta cabeza. Ni las perspectivas de mayor crecimiento en EE UU ni unos tipos de interés más altos que los de la Reserva Federal logran convencer a los inversores. El viernes llegó a alcanzar el mínimo del año (0,835), aunque al cierre de la sesión logró amortiguar parte de la caída.

Fuera de la Unión Monetaria, la libra esterlina ha remontado en el último mes hasta los 1,48 dólares, una vez despejadas las dudas electorales. El Banco Central de Suecia ha tenido que intervenir en favor de la corona para mantener su valor.

Pero los más castigados por la desconfianza de los inversores son los mercados emergentes. Tras la devaluación encubierta del peso y ante las dudas políticas y económicas que suscita Argentina, el efecto tango arrastró la semana pasada al real brasileño y al peso chileno a niveles mínimos frente al dólar. El real acumula una depreciación del 29% en lo que va de año y el peso ha perdido un 13%.

Hasta ahora la única excepción en el sombrío panorama latinoamericano era México, que mantiene una fuerte cotización frente al dólar (9,13 unidades), pero la caída del real le hizo perder el viernes un 1,88% de su valor.

Turquía tampoco se libra en esta ocasión del castigo de los mercados. La lira, que empezó a flotar libremente en abril, acumula desde el pasado febrero un pérdida de valor del 48%. El enfrentamiento entre el Fondo Monetario Internacional y las autoridades turcas pueden agravar esta caída en las próximas semanas.