Finanzas públicas
Rajoy cumple el objetivo de déficit por primera vez Ampliar foto

Rajoy cumple el objetivo de déficit por primera vez

España cerró 2016 con un déficit del 4,33% frente al objetivo del 4,6%

Todas las comunidades, salvo seis cumplieron el umbral

La Administración central rebasó su límite

La Administración Pública gastó 48.187 millones más de los que ingresó en 2016. Registró así un déficit del 4,33% del PIB y por primera vez el Gobierno de Mariano Rajoy cumplió el objetivo de déficit público. El sector público ingresó 421.672 millones, un 1,5% más y elevó el gasto en un 0,3%. El cierre anticipado presupuestario fue clave para mantener el déficit bajo control.

Los ayuntamientos fueron claves y registraron el mayor superávit de su historia

La Administración central registró un desfase del 2,52%, las comunidades autónomas sumaron un déficit del 0,82% y, la Seguridad Social, del 1,62%. Los ayuntamientos, por su parte, lograron un superávit del 0,62% del PIB.


La recaudación tributaria fue 7.271 millones inferior a lo presupestado por el Ministerio de Hacienda

Es la primera vez que el Gobierno de Mariano Rajoy cumple el objetivo de déficit desde 2012. Aun así, hay que tener en cuenta que el límite cuando se inició el año 2016 era del 2,8%. En abril, el objetivo se amplió al 3,6% y, ante la evidencia de que no se cumpliría, Bruselas permitió incrementarlo hasta el 4,6%.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, destacó que la reducción del déficit público ha sido fundamental para que la economía española se recuperara. Todas las comunidades, salvo Aragón, Cantabria, Cataluña, Extremadura, Murcia y Valencia cumplieron el objetivo autonómico fijado en el 0,7%. Aun así, en conjunto, el déficit autonómico cerró en el 0,82%, por encima del límite.

Para el cumplimiento del objetivo de déficit fueron claves las medidas de reducción del gasto y el cierre anticipado presupuestario que aprobó el Gobierno y que permitió ahorrar 4.675 millones. Las menos partidas en desempleo y en intereses de la deuda también ayudaron a reducir los números rojos. España gastó 31.358 millones en el servicio de la deuda, un 5,6% menos.

A pesar de que los ingresos públicos totales aumentaron un 1,5%, la Agencia Tributaria recaudó menos de lo previsto. En el IRPF, los ingresos se mantuvieron en el mismo nivel que el año anterior, pero se desviaron en 3.000 millones de la cifra presupuestada. El principal impuesto indirecto, el IVA, aportó a las arcas públicas 62.845 millones, un 4,2% más. Los incrementos de los pagos fraccionados en el impuesto sobre sociedades aprobados en septiembre supusieron elevar la recaudación en 3.000 millones. Los ingresos por el tributo que grava los beneficios empresariales aumentaron un 5%, pero también se quedaron por debajo de lo presupuestado. Hacienda había estimado que la recaudación total alcanzaría los 193.520 millones y se ha quedado en 18.249 millones, es decir, 7.271 millones menos de lo previsto. Supone el desvío más relevante desde 2012.

En el caso de la Administración central, el objetivo de déficit era del 2,2% y registró un desfase del 2,53% del PIB. Incluyendo la ayuda financiera, el desvío alcanza el 2,73% del PIB. Las mayores preocupaciones se centran en la Seguridad Social, cuyos números rojos ascendieron al 1,62%, dentro de los objetivos revisados. Aun así, el organismo encargado de pagar las pensiones es el eslabón de la Administración que arroja peores cifras.

Los ayuntamientos volvieron a ser claves y paliaron los desvíos registrados en la Administración central y las comunidades autónomas. Lograron un superávit del 0,64% del PIB, el mayor de su historia. Madrid presentó un superávit de 1.115 millones, el mejor dato en números absolutos. Aun así, la cifra es un 19% inferior al registro de 2015. Barcelona también redujo su superávit, que pasó de 168 millones a 113 millones, un 32,7% menos.

Montoro también destacó que la deuda pública cerró el año 2016 con un nivel de deuda pública del 99,4% del PIB y destacó que la tendencia irá a la baja en los próximos ejercicios.

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