Fiscalidad
Así es el gran agujero en Sociedades que obliga a elevar los pagos a cuenta

Así es el gran agujero en Sociedades que obliga a elevar los pagos a cuenta

Hacienda plantea exigir a las grandes empresas un pago fraccionado mínimo superior al 12%

Las devoluciones superaorn los ingresos hasta mayo y el dato de recaudación es el peor en 20 años

Hacienda plantea exigir a las grandes empresas un pago fraccionado mínimo superior al 12% en el impuesto sobre sociedades. Es la reacción a los preocupantes datos de recaudación. Las alarmas se encendieron el pasado abril, cuando las empresas realizan el primer pago fraccionado del impuesto sobre sociedades. El resultado fue mucho peor de lo previsto. Los últimos datos reflejan que, hasta mayo, la recaudación de este tributo mostraba una tasa negativa de 539 millones frente a la cifra positiva de 1.814 millones de 2015. Nunca desde el inicio de la serie histórica, en 1995, la recaudación hasta mayo había arrojado una cifra negativa, lo que significa que las devoluciones superaron los pagos. Incluso en los peores momentos de la crisis, la recaudación hasta mayo siempre se encontraba por encima de los 1.000 millones.

Hacienda estimó que la recaudación por Sociedades aumentaría un 20%, una cifra irreal

La cifra negativa de 539 millones no se debe a una caída de los beneficios, sino que se explica sobre todo por la reforma fiscal del Gobierno. Hacienda retiró a partir de enero medidas temporales que se adoptaron en 2012 para elevar los ingresos. Así, se suprimieron este año los tipos incrementados en los pagos fraccionados del impuesto sobre sociedades y el gravamen mínimo del 12%sobre el resultado contable que se exigía a las empresas con una cifra de negocios superior a los 20 millones.

Hacienda esperaba que la supresión de estas medidas afectaría a los ingresos, pero no una caída tan drástica de la recaudación. De hecho, en los Presupuestos Generales para este año, el Gobierno había estimado que la recaudación del impuesto por sociedades aumentaría un 20%, una previsión que hoy parece totalmente fuera de la realidad. El Ejecutivo asegura que la recaudación irá mejorando a medida que avance el año, pero todo indica que quedará muy por debajo de los 24.868 millones presupuestados.

También la recaudación del IRPF evoluciona peor de lo previsto y, por lo tanto, las posibilidades de incumplir nuevamente el objetivo de déficit público de este año aumentan. En este contexto, Bruselas debate si sancionar a España por rebasar el límite de déficit del año pasado y por no hacer nada para rebajar los números rojos.

El aumento de los pagos fraccionados deberá mantenerse más de un año para evitar que la historia se repita

En el documento de alegaciones, el Gobierno de España propone, sin entrar aún en detalles, dar marcha atrás y volver a incrementar los pagos fraccionados del impuesto sobre sociedades. El objetivo es recaudar cuanto antes 6.000 millones de euros para tapar el agujero que se vislumbra en la recaudación. Sin embargo, un Gobierno en funciones no puede adoptar esta medida, sino que deberá hacerlo el nuevo Ejecutivo. Este año quedan por efectuar el pago fraccionado de octubre y diciembre y está por ver que sea posible modificar la norma para que entre en vigor en el décimo mes del año.

La idea del Gobierno es, como mínimo, volver a la situación del ejercicio anterior. Ello significaría establecer pagos incrementados entre el 20% y el 27% sobre la base imponible para las empresas con una cifra de negocio superior a los seis millones. Y para las empresas con más de 20 millones de negocio, se exigirá un pago mínimo sobre el resultado contable superior al 12% vigente hasta 2015. El Gobierno asegura que la medida no es un aumento fiscal y simplemente supone un adelanto en el pago del impuesto que se liquida en julio del año siguiente al ejercicio de referencia. Miembros del Gobierno aseguran que esta subida de los pagos estará vigente solo un año. Sin embargo, ello implica que el riesgo de que el agujero recaudatorio de este año se traslade a futuro. La experiencia indica que estas medidas que se anuncian como temporales suelen prolongarse más de lo previsto.

¿Qué supone cerrar el presupuesto en julio?

Junto al incremento de los pagos fraccionados en el impuesto sobre sociedades, el documento de alegaciones presentado por el Gobierno de Mariano Rajoy para evitar la sanción de Bruselas contempla otras propuestas. Así, España se compromete ante Bruselas a que el nuevo Gobierno aplicará medidas adicionales para luchar contra el fraude fiscal que supondrán unos 1.000 millones más de ingresos. Fuentes de la Administración señalaron que no se pueden dar detalles porque pondría sobre aviso a los defraudadores. Por otra parte, el Ejecutivo de Mariano Rajoy también apuesta por cerrar el presupuesto de 2016 este mes de julio. Esto significa cerrar la caja del Estado y que solo se cumplan los compromisos de pago ordinarios. Es decir, ningún ministerio podría hacer uso de gastos extraordinarios.

Los datos de ejecución presupuestaria reflejan que los principales riesgos se encuentran en el lado de los ingresos en la medida en que la evolución del IRPF y del impuesto sobre sociedades va peor de lo previsto. Los ingresos tributarios en los primeros cinco meses del ejercicio cayeron un 2,8%. Las previsiones para todo el año apuntaban a un aumento de la recaudación del 6,3%. Por el lado del gasto, los pagos del Estado hasta mayo alcanzaron los 61.621 millones, un 7,5% menos que en el mismo período del año anterior. Todas las medidas comprometidas por el Gobierno en funciones de Rajoy deberá aplicarlas el futuro Ejecutivo y aprobarlas el Congreso. Por lo tanto, dependen de que se conforme o no una mayoría parlamentaria para salir adelante. Si la formación de Gobierno se demora, el efecto de estas medidas será mínimo sobre las cuentas públicas y, por lo tanto, las posibilidades de incumplir el déficit aumentan. En el caso de que España vaya a unas terceras elecciones, los analistas dan por descontado que se rebasará el déficit.

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