Un español en Silicon Valley

La revolución necesaria

Salgo de la oficina de Google en Tokio, entro en el metro en el que sorprendentemente no me pierdo, y esperando en la estación observo como decenas de japoneses entretienen los minutos de espera con sus teléfonos móviles. Y ninguno de ellos está hablando; todos están contestando e-mails, leyendo noticias o viendo la televisión los que tienen auriculares. Y mientras observo todo esto pienso en que la revolución del acceso de la información a través del móvil está por fin a la vuelta de la esquina.

Japón es una excepción, pero ha marcado el camino que necesariamente seguirá el resto del mundo. Los nipones llevan años disfrutando de los servicios de internet a través del teléfono. Por ello no es de extrañar que su tráfico de datos en plataforma móvil sea un 50% mayor que ninguna otra región del mundo según Cisco, la empresa de equipos de redes americana.

En el resto del mundo, una serie de catalizadores en el mundo del móvil están por fin permitiendo que la reclusión en el que llevábamos 10 años inmersos esté tocando a su fin. En el móvil veremos el mismo fenómeno que sucedió en el PC en los 80: la disociación entre 'hardware' y 'software'. Lo relevante será el sistema operativo que tenga el teléfono y no el teléfono en sí mismo. Dentro de un par de años, miraremos a nuestro móvil actual y los servicios que disfrutamos hoy nos parecerán la prehistoria y entenderemos por qué ha sido imposible que los servicios de internet en el móvil no hayan despegado hasta ahora.

En el móvil ocurrirá el mismo fenómeno que sucedió en el PC en los 80: la disociación entre hardware y software

Los protagonistas a los que prestar atención en este nuevo juego son: el iPhone con el sistema operativo de Mac, Android de Google, Symbian de Nokia, Windows Mobile y Blackberry. Silenciosos pero revolucionarios cambios se están operando en la industria del móvil. En Estados Unidos en tan solo un año, el iPhone, con un 30% del mercado ha conseguido superar la cuota de mercado de los terminales con Windows Mobile, acercándose al menguado 35% de Blackberry, según la consultora IDC. Y es que Apple demostró por fin el año pasado que es posible hacer que el terminal sea un útil instrumento de acceso a la información. Google está haciendo una importante apuesta por liberalizar la creación de servicios móviles a través su plataforma móvil Android. Nokia ha anunciado recientemente la compra de Symbian y su compromiso por abrir la plataforma. Estos cambios en el mundo del software para móviles forzarán no solo la creación de nuevos terminales, sino que harán que las operadores móviles redefinan sus servicios y tarifados.

Hay 3.200 millones de contratos móviles en el mundo, frente a 1.300 personas contactadas a internet. El 91% de los usuarios que tienen teléfono móvil los mantiene a una distancia de al menos un metro las 24 horas del día. El móvil poco a poco está convirtiéndose en un instrumento tecnológico útil y versátil que complementará perfectamente al ordenador; no lo remplazará pero será un complemento necesario para el acceso a la información en la era del cloud computing.

Los grandes beneficiados de esta fuerte competencia en el mundo del software que operarán los teléfonos somos los usuarios. Que los protagonistas de la tecnología compitan entre ellos en innovación y servicios en el mundo del móvil supondrá que por fin podremos utilizar nuestros móviles para algo más que para hablar y mandar mensajes. Una revolución tan necesaria como esperada.

Bernardo Hernández. Director mundial de Geomarketing de Google.