El responsable de IA para de Microsoft lo tiene claro: ya no cree sustituirá a los trabajadores
Mustafa Suleyman ahora cree que el volumen de trabajos que hará la IA eliminando a los trabajadores no será tan elevado como pensaba.


¿Se acerca el fin del trabajo en las oficinas por culpa de la inteligencia artificial? Hace tan solo unos meses, los pronósticos más catastrofistas inundaban las redes y los medios de comunicación. Incluso las mentes más brillantes del sector tecnológico vaticinaban un futuro oscuro para los empleados (especialmente los administrativos). Sin embargo, el panorama está cambiando de forma radical y las predicciones ya no son tan drásticas.
Opiniones que van cambiando
El actual responsable de la división de consumo de inteligencia artificial dentro de Microsoft, Mustafa Suleyman, ha cambiado su percepción y ha matizado de forma evidente sus propias declaraciones catastrofistas del pasado. En una entrevista concedida a principios de año al diario Financial Times, este directivo llegó a asegurar que la tecnología basada en sistemas inteligentes sustituiría por completo a los trabajadores de oficina en un plazo de entre doce y dieciocho meses. No obstante, en una reciente intervención en el pódcast Decoder, su discurso ha tomado un rumbo completamente diferente.
Ahora, el directivo prefiere describir esta tecnología como un asistente o compañero de apoyo en lugar de una herramienta diseñada expresamente para ocupar los puestos de trabajo. Según su visión actual, las pequeñas responsabilidades administrativas se digitalizarán y automatizarán cada vez más debido al volumen de material digital que generamos a diario, pero eso no equivale a la desaparición del factor humano. Durante la charla, también se puso sobre la mesa una distinción muy importante entre las tareas y los puestos de trabajo propiamente dichos. El responsable de Microsoft argumentó que sus advertencias previas se malinterpretaron, ya que en realidad se refería únicamente a las acciones individuales y mecánicas que las personas llevan a cabo sentadas frente a su escritorio, y no a los empleos en su totalidad.

Es importante indicar que el recorrido profesional de este directivo aporta mucho peso a sus palabras dentro de la industria. Antes de incorporarse a su puesto actual, formó parte del laboratorio de investigación DeepMind, entidad que cofundó en el año 2010. Tras abandonar dicho proyecto en 2022, fundó Inflection AI con el objetivo de diseñar un asistente digital empático. Su llegada a Microsoft se produjo en marzo de 2024 para liderar la nueva división de consumo, asumiendo la gestión directa de productos muy importante de la compañía.
Sigue la apuesta en Microsoft, pero diferente
El caso es que parece que los ambiciosos planes financieros de Microsoft para lograr una total autosuficiencia tecnológica, que incluye un presupuesto de infraestructuras de unos 140.000 millones de dólares destinado al entrenamiento de modelos de frontera, no pintan a ser tan agresivos como se pensaba. En aquel momento, predijo que diseñar una inteligencia artificial personalizada se volvería algo tan común y accesible como crear un pódcast o escribir un artículo en un blog, permitiendo que cada organización o individuo en el planeta tuviera un sistema adaptado a sus necesidades específicas.
Para entender el ecosistema actual de soluciones tecnológicas que gestiona Microsoft, el siguiente listado de datos con los productos de consumo masivo bajo la supervisión de su división de inteligencia artificial:
- Copilot: asistente inteligente integrado para tareas de productividad y generación de contenidos.
- Bing: motor de búsqueda web que incorpora funciones avanzadas de conversación y asistencia.
- Edge: navegador de internet que sirve de plataforma directa para la interacción con herramientas inteligentes.

La industria va pinchando el globo de la IA
Esta tendencia a suavizar el discurso no es exclusiva de Microsoft. El máximo responsable de OpenAI, Sam Altman, también ha utilizado sus canales oficiales para calmar el pánico generalizado en torno al empleo. Altman insistió en que su empresa se enfoca en construir herramientas que ayuden a los humanos, rechazando la idea de crear sustitutos directos. Esta rectificación llega tras recibir duras críticas en el pasado por insinuar que muchos de los roles administrativos actuales no se consideraban un trabajo real si se comparaban con los esfuerzos físicos de la antigüedad, como las labores agrícolas.
Es cierto que la evolución tecnológica avanza a un ritmo vertiginoso, pero la tendencia sobre el futuro de la IA gira a un punto de equilibrio más sensato. Parece claro que, el menos de momento, las pantallas de los ordenadores y dispositivos móviles seguirán requiriendo que un profesional humano las gestione. Habrá herramientas diseñadas para absorber las labores más repetitivas del día a día, sí, pero se mantendría el pensamiento crítico y la estrategia en manos de las personas.