Estas fotos de la Luna son las mejores hechas por la Artemis II, y las acaba de liberar la NASA
La agencia espacial norteamericana ha mostrado nuevas tomas que tiene una excelente resolución y que son impactantes.


La expectación era máxima desde que la cápsula Orion inició su viaje alrededor de la Luna. La misión Artemis II tenía como objetivo devolver a humanos al entorno lunar por primera vez desde 1972, a la vez que ofrecer una mirada completamente nueva a nuestro satélite natural. Tras completar con éxito el sobrevuelo y poner rumbo de regreso a la Tierra, la NASA ha comenzado a publicar imágenes que ya se consideran históricas.
La agencia espacial ha puesto a disposición del público cerca de dos docenas de nuevas fotografías en alta resolución captadas directamente por la tripulación de Artemis II. Las imágenes pueden descargarse tanto desde la web oficial de la NASA como desde su cuenta en Flickr, y muestran la Luna desde ángulos inéditos para el ojo humano. Durante varias horas, los cuatro astronautas observaron regiones del lado oculto que nunca habían sido vistas directamente por personas, ampliando de forma significativa el archivo visual lunar.

Hay que recordar que el paso de la nave Orion se produjo a una distancia aproximada de 4.067 millas (6.545 kilómetros) sobre la superficie lunar, un margen mucho mayor que el de misiones como el Apolo 13, que en 1970 voló a apenas unos 70 kilómetros de altura. Esta trayectoria permitió obtener un encuadre más amplio del disco lunar, así como una visión privilegiada de las transiciones entre el día y la noche en la superficie.
Unas fotos de la Luna que son excepcionales
Las fotografías combinan paisajes familiares para los observadores terrestres con zonas muy poco documentadas. En ellas se aprecian grandes cráteres, antiguas coladas de lava solidificada y fracturas en la superficie que ayudan a reconstruir la historia geológica de la Luna. Lo cierto es que los astronautas no se limitaron a fotografiar: durante el sobrevuelo compartieron descripciones detalladas sobre el color, el brillo y la textura del terreno lunar, información de gran valor para los equipos científicos en Tierra.
Uno de los momentos más impactantes de Artemis II tuvo lugar cuando el Sol, la Luna y la nave quedaron alineados durante casi una hora, generando un eclipse total visto desde el espacio profundo. Desde esa posición única, la tripulación pudo estudiar la corona solar, una región normalmente oculta por el intenso brillo del disco de la estrella. Las imágenes obtenidas muestran delicadas estructuras luminosas alrededor del borde lunar, visibles únicamente durante la totalidad del eclipse.

Durante ese mismo periodo de oscuridad, los astronautas informaron de seis destellos en la superficie del lado oculto, causados por el impacto de pequeños meteoroides. Este tipo de fenómenos resulta prácticamente imposible de detectar desde la Tierra, y solo pudo observarse gracias a la ausencia total de luz solar durante el eclipse.
Otra secuencia especialmente relevante muestra cómo la Tierra parece elevarse y desaparecer tras el horizonte lunar, un fenómeno bautizado como Earthset. Este movimiento coincidió con un apagón total de las comunicaciones de unos 40 minutos, ya que la Luna bloqueó cualquier señal entre la cápsula Orion y los centros de control en la Tierra. Este corte estaba previsto y formaba parte del perfil de misión.

Una misión que ha hecho historia
Artemis II despegó el 2 de abril y ha supuesto el regreso de seres humanos más allá de la órbita terrestre baja por primera vez desde el Apolo 17 en 1972. La misión, con una duración prevista de diez días, también ha batido el récord de la mayor distancia recorrida por una tripulación humana. En su punto más lejano, la nave alcanzó las 252.756 millas (406.771 kilómetros) respecto a la Tierra, superando la marca establecida por el Apolo 13.
La cápsula Orion tiene previsto amerizar frente a la costa de San Diego en la tarde del viernes 10 de abril. Más allá del valor simbólico y mediático de las imágenes, Artemis II está proporcionando datos esenciales para preparar Artemis III, la misión que prevé llevar de nuevo astronautas a la superficie lunar en los próximos años y que marcará el primer alunizaje tripulado en más de medio siglo.