WhatsApp activa su nuevo modo de seguridad extrema: así funciona esta protección
Esta nueva opción es muy interesante para algunos usuarios que tienen peligros habituales en su día a día. Es positiva, pero reduce en parte la experiencia de uso.


WhatsApp ha vuelto a mover ficha en materia de privacidad y lo hace con una novedad pensada para quienes necesitan un nivel de protección superior al habitual. Se llama Strict Account Settings, traducido en la plataforma como Ajustes de cuenta estrictos, y llega como un modo de seguridad extrema diseñado para usuarios que podrían ser objetivo de ciberataques avanzados.
Aunque todos los chats de WhatsApp ya están cifrados de extremo a extremo, la compañía considera que existen casos excepcionales donde este blindaje no es suficiente. Esta nueva función aplica una batería de restricciones automáticas que limitan drásticamente la superficie de ataque que podría aprovechar un actor malintencionado.
Una opción positiva en WhatsApp
El enfoque recuerda a movimientos previos de otras tecnológicas: Apple lanzó en 2022 su Lockdown Mode, y Android incorporó después Advanced Protection Mode. En ambos casos, se trata de herramientas que sacrifican ciertas comodidades en favor de una seguridad reforzada. WhatsApp se suma ahora a ese mismo camino con una propuesta dirigida a quienes se juegan mucho en cada interacción digital.

Uno de los cambios más visibles aparece en la gestión del contenido entrante. Con los Ajustes de cuenta estrictos activados, no se permite la recepción de fotos, vídeos, documentos ni ningún tipo de archivo enviado por personas que no estén guardadas en la agenda del usuario. Dado que muchas campañas de spyware se infiltran mediante archivos aparentemente inocuos, esta medida corta de raíz una de las puertas más habituales de entrada de malware.
Otro cambio significativo está relacionado con las llamadas. Cualquier número que no esté almacenado en la lista de contactos queda silenciado automáticamente. El aviso aparece en el registro de llamadas, pero el teléfono no sonará. Esto busca impedir intentos de ingeniería social -o llamadas diseñadas para obtener información sensible-. En paralelo, la aplicación desactiva la vista previa de enlaces, una función que normalmente genera una miniatura con datos del enlace y que, en determinadas circunstancias, puede revelar la dirección IP del usuario o facilitar estrategias de seguimiento.
Opciones adicionales que son importantes
La herramienta también limita la interacción en grupos. Solo los contactos guardados pueden añadir al usuario a nuevas conversaciones grupales, evitando así invitaciones inesperadas que podrían formar parte de campañas maliciosas o intentos de manipulación.
Además de estas restricciones visibles para el usuario medio, WhatsApp ha destacado que este lanzamiento coincide con una mejora técnica clave: la implementación del lenguaje de programación Rust dentro de sus librerías de gestión multimedia. Esta opción es conocida por su capacidad para evitar errores de memoria que suelen ser la raíz de muchas vulnerabilidades explotadas por spyware avanzado. Su adopción supone que buena parte del procesamiento de fotos, vídeos y otros archivos compartidos ya no depende exclusivamente de código heredado en C++ y, por tanto, se reduce la posibilidad de que existan fallos aprovechables por atacantes.
Sencillez de uso de la nueva protección
En cuanto a la activación del nuevo modo, la app propiedad de Meta ha optado por un acceso sencillo. La función se encuentra en Ajustes, luego hay que acceder a Privacidad y, finalmente, en el apartado Avanzado. Desde ahí, el usuario puede activar los Ajustes de cuenta estrictos con un solo toque. En algunos casos, se solicitará un PIN de seis dígitos para evitar activaciones no autorizadas y garantizar que solo el propietario del dispositivo puede configurar esta modalidad de protección. WhatsApp advierte de que la disponibilidad será gradual y que la función se extenderá globalmente durante las próximas semanas.

Es importante destacar que la propia compañía reconoce que este modo no está pensado para la mayoría de las personas. De hecho, insiste en que su uso conlleva una reducción apreciable en la comodidad habitual de WhatsApp. Al limitar la recepción de archivos, silenciar llamadas y restringir invitaciones grupales, la experiencia puede resultar más rígida y menos fluida. Aun así, para quienes manejan información sensible o creen estar en el punto de mira de amenazas sofisticadas, este nivel adicional de seguridad puede marcar una diferencia crucial.