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Editorial

Un dato de empleo robusto empañado por un anuncio polémico

El uso partidista de esta cifra resultó frecuente en el pasado, especialmente por parte de Eduardo Zaplana cuando era ministro de Trabajo con José María Aznar

Varias personas hacen cola en una Oficina de Empleo, a 6 de abril de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra (Europa Press)

El empleo, uno de los datos económicos con mejor desempeño en los últimos años, arrojó en marzo unos resultados vigorosos. El mercado laboral sumó 211.510 nuevos cotizantes a la Seguridad Social en marzo, uno de los mejores datos de la serie, al tiempo que el paro registrado alcanzó el nivel más bajo en un mes de marzo de los últimos 18 años. Lo único que empañó esas cifras fue la manera de anunciarlas. En un gesto que ya parecía desterrado de los usos gubernamentales, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se adelantó en redes sociales a anunciar que España contaba por primera vez con 22 millones de ocupados. Además del anuncio en sí, resultaba polémica la cifra utilizada. Porque los 22 millones no constituyen la cifra real de afiliados en marzo, sino el llamado dato desestacionalizado, que depura la cifra de las alteraciones que le da el calendario pero que rara vez se utiliza para la valoración concreta de cada mes.

Las cifras de paro han dado grandes muestras de fortaleza en un contexto geopolítico muy turbulento. Al contrario que el dato de inflación, que el pasado marzo ya se disparó al 3,3% (un punto más que en febrero) por la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo, el de empleo se ha mantenido al margen de las turbulencias. En cualquier caso, el mercado laboral siempre tarda más que los precios en reaccionar a crisis sobrevenidas y además parte de la Semana Santa, un periodo que acelera las contrataciones en un país tan dependiente del turismo como España, ha empezado este año a finales de marzo. Si la crisis se prolonga, el mercado de trabajo acabará recogiendo el impacto del deterioro económico.

Más allá del buen comportamiento de la contratación, el anticipo del dato por parte del presidente del Gobierno antes de que los medios de comunicación pudieran publicar la noticia rompe las reglas que durante muchos años se han mantenido sin sobresaltos. El uso partidista de esta cifra resultó frecuente en el pasado, especialmente por parte de Eduardo Zaplana cuando era ministro de Trabajo con José María Aznar. Para evitar esa instrumentalización se fijaron calendarios estrictos que desde entonces habían evitado este tipo de deslices. Aunque en el vídeo en el que luce una camiseta de fútbol con el número 22 —en referencia a los 22 millones de cotizantes— Sánchez atribuye todo el mérito a quienes ponen rostro a esas cifras del empleo, el anticipo en más de media hora respecto a la publicación del dato oficial, fijada a las 9.00, resulta desafortunado.

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