Alivio relativo del mercado ante la llegada de Warsh
El elegido tiene un perfil menos político y más financiero, aunque sus pasos al frente de la Fed sean una incógnita
No ha sido la peor opción posible para los mercados financieros, pero el veredicto definitivo de los inversores sobre Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal aún está por ver. La reacción inicial al anuncio hecho por Donald Trump el viernes de que Warsh es su candidato para suceder a Jerome Powell al frente del banco central más poderoso del mundo trajo un alivio relativo. No se cumplió el peor de los escenarios para el mundo de la inversión, el del nombramiento de un nuevo presidente de la Fed dispuesto a plegarse a los deseos de la Casa Blanca de rotundas rebajas de tipos. El alivio en realidad fue que el elegido no fuera Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional y hombre de confianza de Trump.
El magnate republicano eliminó a Hassett de la lista de candidatos recientemente de forma explícita. “Quiero que sigas donde estás, si quieres saber la verdad”, le dijo durante un acto público. Una declaración nada casual y que coincidía con la corriente de ventas que estaban soportando el dólar y los bonos soberanos de EE UU con la amenaza de aranceles a cuenta de Groenlandia. De nuevo, asomaba en el mercado el riesgo de ascenso de inflación y, con ello, de subidas de tipos con las que atajarla. Y Trump leyó el mensaje y lanzó a los inversores un guiño para contener el golpe. Queda por ver si el elegido cumple con el perfil que el viernes alababan numerosos analistas, el de un académico veterano de respetado peso institucional y experiencia previa en la Fed.
Kevin Warsh tiene un perfil menos político y más financiero, aunque sus pasos al frente de la Fed sean una incógnita. En el pasado se mostró vigilante con la inflación, pero recientemente había defendido la postura de Trump de tipos de interés más bajos. De momento, y pese a que el dólar se apreció el viernes, Wall Street registró ligeras caídas y los bonos apenas reaccionaron. Tampoco cambiaron las apuestas de recortes de tipos que recoge el mercado de futuros.
Los inversores siguen esperando este año dos rebajas de tipos, la primera de ellas ya con Powell fuera de la presidencia. La incógnita es si continuará en la Junta de Gobernadores, para lo que tiene mandato hasta 2028. De hecho, en el ánimo de los inversores está la esperanza de que Powell no abandone del todo la Fed y que su voz permita el equilibrio interno que asegure la independencia de la institución. Los vigilantes de los bonos van a seguir al acecho después de mayo, y tanto Trump como Warsh lo saben.