El fondo de Noruega alerta del retroceso de los derechos de los pequeños inversores
El vehículo se muestra reacio al modelo de acciones de voto múltiple, al que han recurrido empresas como Alphabet, SpaceX o Puig, por no reflejar los intereses económicos de todos los accionistas


El fondo soberano de Noruega, creado hace 30 años para gestionar los ingresos que el país nórdico obtiene de las licencias para la extracción de petróleo y gas, ha advertido sobre la pérdida de derechos a la que se están viendo sometidos los pequeños inversores de empresas cotizadas y que, según considera el fondo, va en contra de la creación de valor a largo plazo para el mercado de renta variable.
El vehículo, el mayor fondo soberano del mundo y gestor de activos por valor de 2,3 billones de dólares en más de 7.000 empresas cotizadas, ha hecho público un manifiesto, firmado por Carine Smith Ihenacho, su directora de Gobernanza y Cumplimiento; Snorre Gjerde, su responsable de políticas, y Deena Elmeged, gerente sénior de Gestión de Inversiones, en el que deja clara su preocupación por la pérdida de derechos de los pequeños accionistas. Norges Bank Investment Management (NBIM), la división de Norges Bank, el banco central de Noruega, encargada de gestionar el fondo, recuerda en su carta que los derechos de los accionistas sustentan el buen funcionamiento de los mercados bursátiles y añade que proteger los derechos de estos inversores es una responsabilidad compartida por reguladores, Bolsas, proveedores de índices, empresas e inversores.
El fondo de Noruega reconoce así que intensificará su interlocución con los distintos participantes del mercado para analizar los derechos de los accionistas y que ejercerá un papel “proactivo” para mantener o “reforzar la protección de los accionistas en los mercados en los que invertimos”.
Norges Bank ha venido advirtiendo en los últimos meses de que los requisitos de información al accionista de las empresas cotizadas se están volviendo más voluntarios para las empresas en algunos mercados. Además, se ha mostrado contrario a la utilización de acciones de voto múltiple en las salidas a Bolsa. SpaceX —en la que participa con una participación del 0,05%— ha sido la última empresa en recurrir a esta modalidad en su debut bursátil, pero hay otras como Alphabet o la española Puig que cuentan con diferentes tipos de acciones, que cuentan con distintos derechos de voto. Por ejemplo, cada título A de Puig otorga cinco derechos de voto, por uno solo de las acciones B, que son las que cotizan en el mercado.
En opinión del fondo, aunque este modelo de acciones duales puede incentivar a los fundadores de algunas empresas a salir a Bolsa sin perder el control de la compañía, “el principio de una acción, un voto es el mejor sistema para garantizar el trato justo de todos los accionistas y exigir responsabilidades al consejo de administración”. En un posicionamiento publicado anteriormente, Norges Bank advierte de que “los derechos de voto desiguales pueden afianzar a la dirección y exponer a los accionistas minoritarios a un mayor riesgo de decisiones que reduzcan el valor de la empresa”.
La temporada de megasalidas a Bolsa en Estados Unidos, liderada por SpaceX y a la que presumiblemente seguirán Anthropic y OpenAI ha puesto de relieve el interés de las distintas Bolsas por captar sus debuts. SpaceX optó por hacerlo en el Nasdaq y la empresa fundada por Dario Amodei seguirá sus pasos en una carrera que ha llevado a algunos de estos mercados a suavizar sus criterios de cotización. “Las Bolsas de valores son una parte crucial de la infraestructura del mercado, estableciendo los estándares de gobernanza que las empresas deben cumplir para cotizar. La competencia por los anuncios puede generar presión para bajar esos estándares. Mantener la línea, incluso para empresas recién cotizadas, protege la integridad del mercado”, reconoce el manifiesto.
Norges Bank también lanza un aviso a los proveedores de índices (algunos de los cuales han modificado las fórmulas de adhesión a sus grandes selectivos de compañías de gran capitalización) con el objetivo de poder incorporar cuanto antes a gigantes como SpaceX. Un movimiento relevante también para los fondos indexados que replican estos índices y que han atraído grandes sumas de dinero. “Dada la magnitud actual del seguimiento indexado, cómo los proveedores establecen estas normas y el peso que otorgan a los estándares de gobernanza al hacerlo, es importante para la protección de los inversores a gran escala”, reza el documento.