Ivan Nyssen (ValueTree): “Nvidia puede acabar siendo la gran perdedora en la carrera de la IA”
El gestor de fondos, uno de los más reputados de Europa, ha logrado una rentabilidad media anual de más del 10% desde 2012


Ivan Nyssen (Amberes, 63 años) fichó en enero por la gestora española de activos ValueTree para reforzar su área de análisis e inversión. Este gestor belga lleva más de tres décadas siguiendo a diario los mercados financieros y es uno de los especialistas más reconocidos de Europa: con su actual fondo, Blue Global Fund —que ha generado un rendimiento medio anual del 13,8% en los últimos 14 años— y con su anterior producto, Contrarian Equities at Work —que ha llegado a acumular más de 3.000 millones de euros de patrimonio—.
Nyssen ya estuvo ligado a los socios de ValueTree en el arranque de la firma en España y ahora inicia una nueva vida en Madrid con la ilusión de participar en un proyecto que ya administra activos de clientes por valor de más de 1.000 millones de euros y partiendo de los sólidos principios que han guiado su estilo de inversión. “Siempre he invertido igual, buscando compañías infravaloradas que generan o van a generar fuertes flujos de efectivo, me da igual si a esto le ponen la etiqueta de inversión en valor o cualquier otra”, reflexiona en las suntuosas oficinas de la empresa en el Paseo de Eduardo Dato de Madrid.
Pregunta. ¿Qué método utiliza para invertir?
Respuesta. Desde que empecé a finales de los 90, siempre he buscado compañías o países que el mercado haya despreciado. Es frecuente que, por determinadas coyunturas o relatos, haya empresas que se olviden o se menosprecien. Busco compañías infravaloradas que, además, sean capaces de generar un flujo libre de caja positivo.
P. ¿Algún ejemplo en su cartera actual?
R. Intel. Es la primera posición del fondo. Durante años fue la reina de la fabricación de microchips pero cometió errores estratégicos y perdió comba en la carrera de la innovación. Eso hizo que su evolución bursátil fuera muy mala. Cuando entramos en 2025 la acción valía 20 dólares, el mismo nivel que en 2009. Pero su consejo nombró a un nuevo CEO, Lip-Bu Tan, que ha cambiado por completo la visión y está invirtiendo sin miedo para volver a liderar este mercado. Desde que llegó, hace un año, la cotización se ha revalorizado un 300%.
P. Si la empresa está haciendo fuertes inversiones, ¿cómo puede generar flujo libre de caja?
R. Hay que tener una visión flexible sobre esta métrica. Porque hay inversiones que se pueden transformar en efectivo en muy poco tiempo. Y eso es algo que el mercado no ve. Nos pasó con Vinci [una empresa francesa de infraestructuras], que estaba penalizada por la construcción de una autopista de peaje al norte de Francia. El mercado no veía que el proyecto estaba muy bien definido y que, en poco tiempo, iba a generar muchísimo efectivo.
P. ¿Intel podrá plantar cara a Nvidia?
R. Estoy convencido. De hecho, creo que Nvidia sí que representa el gran riesgo de burbuja ligado a la inteligencia artificial (IA) porque ha acaparado casi todo el beneficio generado en este nuevo y alocado mercado. Puede acabar siendo la gran perdedora de esta carrera. Estoy seguro de que Intel acabará cerrando algún contrato con alguno de los grandes, como Meta o Alphabet, para sus centros de datos. También es posible que cierre contratos para fabricar para competidores, como Nvidia, ARM, AMD o SK Hynix. Con la maquinaria de fabricación de microchips que le ha comprado a ASML, vuelve a estar a la cabeza de la innovación.

P. ¿Qué le parece la inversión en IA?
R. Es una locura total. Por eso creo que es tan importante invertir de una forma muy sistemática. Con mucha cabeza. Las inversiones que están haciendo Apple, Meta, Amazon o Alphabet en centros de datos son una barbaridad. Pero al analizar los precios a los que cotizan y su capacidad de generación de beneficios, no creo que todos estén caros. De hecho, Meta me parece que está a un precio hasta barato, y por eso estamos invirtiendo. También en Alphabet [matriz de Google].
P. ¿Qué sectores o compañías están infravalorados?
R. Todo lo relacionado con los viajes y el transporte. Es verdad que con el barril de brent en más de 100 dólares y los precios de la gasolina y el diésel disparados, es normal pensar que las aerolíneas se van a resentir. Que va a haber menos viajes. Pero, como siempre, el mercado lo exagera todo. Por eso estoy invirtiendo en Ryanair, o en la empresa de casinos Las Vegas Sand. Todo el sector de turismo y entretenimiento cotiza con un descuento excesivo.
P. ¿Alguna compañía española?
R. Me gusta mucho Inditex, pero no puedo decir que esté barata. En cuanto baja de los 50 euros por acción, compro. Hay analistas que dicen que si hay un deterioro económico bajarán mucho sus ventas. Pero yo no lo veo así. Creo que tienen mucha capacidad para resistir. Más que las grandes compañías de lujo, como LVMH.
P. ¿Qué más tiene en cartera?
R. Varias compañías petroleras, que están yendo muy bien, como Shell, Chevron o Exxon. Hace cuatro años parecía que los combustibles fósiles tenían que desaparecer de un plumazo, pero hoy por hoy siguen cubriendo el 82% de las necesidades energéticas mundiales. Con el barril de brent en 102 dólares y el de gasóleo en 180 dólares, la petroleras están ganando más dinero que nunca.
P. La guerra contra Irán explica esa fuerte subida del crudo...
R. Sí. Igual que la invasión de Ucrania por parte de Rusia explica el encarecimiento del gas natural. La verdad, no soy optimista respecto a ninguno de los dos conflictos. Ucrania no puede ganar la guerra a Rusia. Y en Oriente Próximo veo más posibilidades de escalada que de una solución rápida.
P. ¿Las subidas de tipos le cambian el paso al invertir?
R. Bueno, los tipos siempre son importantes al invertir. En la época de tipos cero, eso explicó muchos errores de sobrevaloración de compañías. En el ámbito de la deuda soberana, no me interesan los bonos españoles, ni franceses, ni alemanes. Prefiero invertir en países sólidos y con muchos recursos energéticos, como Noruega y Australia.