Carlo Comporti, elegido como candidato para dirigir la ESMA
El Parlamento Europeo deberá votar su nombramiento. Si se confirmara, el italiano sucederá a la actual presidenta, Verena Ross, a partir de noviembre


El italiano Carlo Comporti ha obtenido este miércoles el respaldo de los Estados miembros de la Unión Europea para dirigir la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), una victoria política para Italia en un momento en que el supervisor se prepara para asumir amplios nuevos poderes. No obstante, su nombramiento, respaldado por el Consejo de la UE, todavía no es definitivo, porque falta el voto del Parlamento Europeo. Si se confirmara su elección en la Eurocámara, el italiano sucederá a la actual presidenta del supervisor comunitario, Verena Ross, a partir de noviembre.
Comporti, comisario de la autoridad italiana de los mercados financieros, Consob, se incorporó al comité ejecutivo de la ESMA en diciembre de 2024, para sustituir al español Rodrigo Buenaventura, hasta entonces presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el supervisor español. Ha desarrollado la mayor parte de sus más de 30 años de carrera en el sector público italiano y también trabajó en la consultora Promontory.
Su nombramiento se produce mientras la integración de los mercados europeos va dando pequeños pasos adelante. Uno de los aspectos en los que trabaja la Comisión Europea pasa por una vigilancia eficiente del mercado para que todos los actores reciban la misma supervisión, con independencia del país en el que estén afincados en la UE.
Por ello, la Comisión propuso en diciembre de 2025 reforzar los poderes de la ESMA para que tenga bajo su control a las grandes infraestructuras del mercado. Entre ellas figuran grandes grupos bursátiles, como Euronext, SIX o CBOE; las plataformas de criptoactivos que operan en Europa; las cámaras de contrapartida y los depositarios centrales de valores. En la actualidad, estas entidades permanecen bajo la supervisión de las autoridades nacionales competentes, entre ellas la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España.
No obstante, el paquete de propuestas encontró resistencia entre varios supervisores nacionales, reacios a perder parte de sus competencias e influencia. Parte de esas reticencias se superaron el pasado junio en el debate que han mantenido los ministros de Finanzas de la UE, el llamado Ecofin, en Luxemburgo, pero ha sido necesario descafeinar la propuesta que lanzó la Comisión en diciembre, especialmente en un punto: la vigilancia de los proveedores de servicios de criptoactivos. La posición que gana terreno en el Consejo de la UE pasa por que la ESMA ejerza una vigilancia directa únicamente sobre las entidades consideradas más significativas, entre ellas Binance, el mayor operador que aún no ha obtenido licencia en la Unión Europea, y no sobre la totalidad del sector. Una solución que ya se había barajado durante las negociaciones de MiCA, el reglamento europeo de criptoactivos, pero que finalmente fue descartada.
Este paquete de medidas supone un paso adelante en la integración de los mercados de capitales europeos y uno de los pilares a los que apuntaban los informes de los ex primeros ministros italianos, Enrico Letta y Mario Draghi, para relanzar la economía europea frente al empuje de las dos grandes potencias actuales, Estados Unidos y China. Este plan busca frenar la salida del ahorro de los hogares europeos a otras geografías y otros mercados en busca de más rentabilidad y que pueda utilizarse en Europa para financiar desde el sector privado la transición energética y digital, o el desarrollo de programas de defensa.