El BBVA lanza un agregador de inversiones en otras entidades para sus clientes de banca privada
Los clientes ya pueden visualizar su patrimonio en otros bancos, tanto en la web como en la ‘app’

La arquitectura abierta continúa ganando puntos en el sector financiero. El BBVA ya permite que sus clientes de banca privada tengan bajo control sus inversiones en otras entidades, con el objetivo de que puedan analizar su patrimonio de forma global e integrada. La entidad que preside Carlos Torres es una de las primeras en ofrecer esta posibilidad, tanto a través de la web como de la app.
La nueva funcionalidad, desarrollada conjuntamente por Nuek, perteneciente a Indra, y el BBVA, amplía las capacidades de agregación financiera que ya permitían a los clientes visualizar en una única plataforma productos como cuentas, tarjetas y fondos de inversión. El servicio es gratuito y confidencial, de forma que solo el cliente podrá ver la información agregada, y será quien decida qué entidades incorporar.
De este modo, el BBVA ofrece una solución que respeta la privacidad de sus clientes mientras simplifica la gestión de su patrimonio. El servicio está dirigido tanto a clientes actuales con carteras de inversión como a potenciales clientes con un perfil patrimonial elevado. El director de Banca Privada de BBVA en España, Fernando Ruiz, explica que, con este movimiento, da un “paso más en la transformación digital, poniendo en manos de nuestros clientes herramientas que facilitan su día a día, mejoran la gestión de su patrimonio y contribuyen a una toma de decisiones más informada”. “Contar con los datos en una sola plataforma es clave para que el cliente realice un análisis integral del patrimonio”, destaca.
Bankinter, CaixaBank y el Santander ya ofrecen servicios similares. El primero anunció en febrero el lanzamiento de un servicio que permite a sus clientes disponer de una visión completa de todo su patrimonio, tanto el que tienen en la entidad como en otros bancos. El banco que preside Ana Botín, por su parte, está en proceso de poner en marcha la herramienta Wealth Check, que permitirá consolidar las posiciones que el cliente tiene en todos los bancos con los que trabaja, pero con coste.
Las entidades se anticipan a un desarrollo legislativo de la Unión Europea, que acelera el desarrollo de la banca abierta. El objetivo es que los datos de los clientes dejen de ser una caja negra propiedad de las entidades financieras. La UE dio el primer paso al exigir hace años que los bancos cedieran los datos de las cuentas corrientes de los clientes que así lo deseen. El siguiente nivel llegará con el reglamento FIDA (Financial Data Access) que aún está elaborándose y que obligará a los bancos a compartir la información de todos los productos, incluidos los fondos de inversión, los planes de pensiones, los seguros o las hipotecas.
De hecho, la firma de asesoría y consultoría regulatoria finReg360 y Flanks han lanzado EDX (European Data Exchange), el primer protocolo estandarizado para el intercambio de datos de posiciones financieras entre bancos custodios, gestores de patrimonio y firmas de asesoramiento en Europa, como publicó Cinco Días el pasado 16 de enero.