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La UE estudia lanzar una plataforma para proporcionar liquidez a los inversores de capital riesgo

La Comisión Europea advierte de que los inversores temen quedarse atrapados y que esto reduce la capacidad de las empresas de captar capital

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.OLIVIER MATTHYS (EFE)

Los problemas de liquidez del private equity llegan a la cúpula de los políticos de la UE. La Comisión Europea ha lanzado una consulta pública para afrontar el problema de la falta de liquidez de los fondos que invierten en compañías no cotizadas y que ha puesto contra las cuerdas la captación de nuevo capital. En un comunicado, avisa de que “garantizar la disponibilidad de oportunidades de salida (...) es crucial para que haya disponibilidad, ya que los inversores dependen de los rendimientos obtenidos para financiar sus próximas inversiones”.

El temor está en el mercado desde hace meses y supone un gran círculo vicioso. Las ventas de los fondos de private equity no se concretan por falta de precios atractivos; los inversores no reciben esa liquidez y no pueden llevar el dinero a nuevos vehículos. Esto ha derivado en que el 69% de las gestoras opte por alargar la vida de los vehículos, según un informe de la firma de servicios profesionales Forvis Mazars. Los últimos datos revelan que 2025 fue el peor ejercicio a nivel global en nueve años con la llegada de 407.600 millones de dólares (375.000 millones de euros), según un estudio de KPMG. En España, la duración de los fondos está en 5,6 años de media, la segunda cifra más alta de la serie histórica de acuerdo con la asociación del sector SpainCap.

El organismo que preside Ursula von der Leyen ha tomado conciencia de que la llegada de dinero fresco al tejido productivo a través del private equity —una de las fórmulas puestas encima de la mesa para que llegue parte del dinero que necesita Europa para crecer — adolece de un problema: la liquidez. En su consulta pública, advierte de que “los inversores pueden mostrarse reacios a comprometer capital en empresas privadas si temen quedar atrapados por un periodo indefinido, con opciones limitadas para salir de sus inversiones".

Una de las soluciones que menciona la Comisión es la creación de una plataforma de negociación intermitente. Su objetivo es lanzar una herramienta que se sitúe en un punto intermedio entre la opacidad de una empresa privada y el rigor de una salida a Bolsa. Para ello, se propone emplear ventanas temporales, subastas periódicas y control de la volatilidad, además de una cierta protección de la información. “Implicaría un conjunto reducido de información en comparación con una OPV [oferta pública de venta]”, señala el documento.

Uno de los grandes temores en el private equity es que sus secretos industriales y de negocio sean robados por otros inversores. La Comisión Europea lanza sus ideas sobre la plataforma con esta preocupación muy presente, de forma que las empresas puedan vetar el acceso a su información a entidades que considere rivales directas o que tengan participaciones en la competencia. En última instancia, tendrá derecho de admisión sobre quién entra en su capital, a diferencia de lo que ocurre en la Bolsa. La misión esencial de la plataforma es que la empresa sea transparente para el capital y pueda ser valorada correctamente, pero opaca para el mercado y que no pierda su ventaja competitiva.

Los participantes esenciales de esa plataforma serán inversores institucionales, como fondos de pensiones, aseguradoras y fondos de private equity. Pero también se abre la puerta a inversores con un elevado patrimonio (HNW, por sus siglas en inglés), con activos líquidos superiores a un millón de euros, y a empleados de las empresas a la venta, para que puedan hacer caja con sus acciones.

La buena noticia es que las operaciones de salida que sí se producen son de gran tamaño, como la anunciada el pasado 12 de febrero por Platinum, que ha vendido Urbaser con importantes plusvalías. Entretanto, existe un gran auge de las gestoras de cara a entregar liquidez a sus inversores. Entre ellas, el dividend recap (pago de dividendos mediante el incremento de deuda de la empresa participada) o los fondos de continuación, creados por la misma gestora para comprar uno o varios activos de otros vehículos de la firma.

La creación de esta plataforma tendría como misión principal dar salida a las inversiones que están ahora atascadas. Pero la consulta también plantea que sea una herramienta más para captar dinero fresco. “De esta manera, las empresas privadas podrían emplear el sistema de negociación intermitente para vender nuevas acciones de la compañía, por ejemplo, mediante una subasta cerrada. La venta de acciones a través de la plataforma podría suponer simplificaciones y ganancias de eficiencia que una colocación privada no puede ofrecer”, se indica en el documento, abierto a sugerencias hasta el próximo 27 de abril, según el borrador de la Comisión.

El capital riesgo movió el año pasado 6.400 millones de euros en inversión en España y cuenta con una munición de unos 8.000 millones de euros, según los datos de la asociación del sector en España, SpainCap. En España, el Gobierno permite desde 2022 a los particulares invertir a partir de 10.000 euros en capital privado, siempre que este importe represente menos del 10% del patrimonio financiero y se cuente con el debido asesoramiento. La CNMV ya ha lanzado un aviso a navegantes, pues teme que se distribuya a personas que no son conscientes de los riesgos asociados a este tipo de productos. “Los fondos de capital privado nunca podrán ser un producto para el gran público, ya que sus inversiones son ilíquidas por definición”, admite un ejecutivo del sector.

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