El aluminio supera los 3.000 dólares por primera vez desde 2022 ante los temores por la oferta
El precio de la tonelada ha subido un 17% en los últimos doce meses, impulsado por los recortes en la producción desde China
El aluminio ha superado este viernes los 3.000 dólares por tonelada en los futuros cotizados en la Bolsa de Metales de Londres (LME) por primera vez en más de tres años. En las primeras horas del día, ha subido algo menos del 0,5%, hasta los 3.008 dólares. El metal, que avanzó un 17% en el 2025 (su mejor resultado en cuatro años), ha sido impulsado por la expectativa de frenazo en la producción desde China, que sola representa el 60% del mercado mundial, mientras la demanda a nivel global sigue sólida gracias a los sectores de la construcción y de las renovables.
La segunda economía del mundo debe alcanzar en 2026 el tope de 45 millones de toneladas anuales, establecido en 2017 por el Partido Comunista Chino para reducir el excedente y las emisiones. La producción de aluminio exige tanta electricidad que el metal valía incluso más que la plata en el siglo 19.
“Por ahora, asumimos que el tope se mantendrá. Sin embargo, hay debates sobre si las fundiciones alimentadas con energías renovables podrían quedar exentas, a medida que un número creciente cambia a electricidad de origen renovable“, adelantan los estrategas de ING en un informe de diciembre pasado.
Este año también será decisivo para la producción en Europa, que (incluidos Reino Unido y la Asociación Europea de Libre Comercio, que incluye a Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) representa otro 8% de la producción mundial. Lo es porque UE empieza a ejecutar el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, que prevé aranceles sobre las emisiones de CO₂. De cara a 2026, tanto los productores como los importadores de aluminio, entre otros metales, han corrido contra el reloj para declarar los datos de emisiones de sus operaciones, de acuerdo con la normativa europea.
“Si la normativa se aplica y se diseña mal para el aluminio —dado que aún hay muchos elementos que deben ajustarse— podría provocar nuevos cierres", alertó Emanuele Manigrassi, representante del grupo de presión European Aluminium, en una entrevista a la prensa estadounidense en noviembre pasado. La producción europea desciende desde 2021 debido, según Manigrassi, a las restricciones ambientales y al encarecimiento de la electricidad (en medio de la guerra en Ucrania).
El cobre, otra estrella industrial
El precio de otros metales con usos industriales también repuntaron a lo largo de 2025 en un contexto de oferta ajustada. Después de cerrar el año pasado con su mayor avance anual desde 2009, un 40%, el cobre ha retomado las subidas este viernes. A las primeras horas del día, ha subido un 0,5%, hasta rozar los 12.500 dólares la tonelada, en zona de máximos históricos.
Clave en el desarrollo del vehículo eléctrico, las renovables y la inteligencia artificial, el metal anaranjado se ha visto atrapado en medio de la guerra arancelaria de Donald Trump. Cuando el presidente estadounidense llegó a anunciar en julio aranceles sobre el cobre, el precio se disparó un 15% en un solo día. Natalie Scott-Gray, analista de metales en StoneX Financial, anticipa que en los próximos meses el cobre estará “liderado por el sentimiento de los inversores en torno a aranceles específicos”.
Además, la producción del metal ha sido afectada por una serie de accidentes en minas, desde Chile, el mayor productor mundial, hasta la República Democrática del Congo e Indonesia. El déficit de suministro del mercado global del cobre llegará en 2026 a sus máximos de las últimas dos décadas, según pronostica el banco Morgan Stanley.