Wall Street arrastra al rojo a las Bolsas europeas tras el mal dato de empleo en EE UU
La debilidad del mercado laboral apuntala el recorte de tipos de la Reserva Federal y castiga al dólar y el petróleo. El Ibex 35 pierde al cierre un 0,45%


La debilidad del mercado laboral estadounidense, con solo 22.000 empleos creados en agosto, frente a los 75.000 que esperaban los inversores, y una revisión a la baja del dato de junio, mostrando que la ocupación cayó por primera vez en cuatro años, tuvo este viernes repercusiones inmediatas. Eran los datos más esperados de la semana, el termómetro con el que intentar anticipar en qué medida bajará los tipos la Reserva Federal ante el deterioro del mercado laboral del país. Y nada más conocerse la noticia, el dólar perdió posiciones frente al euro, que se revaloriza casi el 1% frente al billete verde. La moneda única se cambia por 1,1756 dólares. Además, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años perdió más de 10 puntos básicos, situándose por debajo del 4,10%. La presión de los últimos días sobre la deuda soberana se disipó rápidamente ante la expectativa de que los recortes de tipos en EE UU, esta vez sí, están al caer.
Los mercados interpretan que la estadística laboral eleva el pesimismo, y obligará a la Reserva Federal a recortar los tipos de interés en su próxima reunión del 16 y 17 de septiembre, tras cinco encuentros consecutivos sin cambios, un movimiento que ya anticipó sutilmente Jerome Powell el mes pasado en el encuentro de banqueros centrales de Jackson Hole.
Las Bolsas han tenido que esperar hasta este viernes para saber si la vuelta de vacaciones deparaba una suave semana de transición o en cambio la balanza se decantaba hacia el rojo o el verde. Tras cotizar prácticamente planas en estos primeros compases de septiembre, el dato de empleo en EE UU, que se publicaba a las dos y media de la tarde hora española, se antojaba decisivo.
La primera reacción fue positiva: el S&P 500 subió al comienzo de la sesión, marcando nuevos máximos históricos por encima de los 6.530 puntos. Y el Nasdaq tecnológico empezó fuerte, rozando el 1% de subida. Pero el empuje de ambos se fue diluyendo y se adentraron claramente en territorio negativo, con bajadas superiores al 0,5% al cierre europeo pese a los nuevos récords bursátiles de Alphabet en los primeros compases, posteriormente interrumpidos por la sanción de 2.950 millones que le impuso este viernes la Comisión Europea por abuso de mercado.
Al otro lado del Atlántico, tanto el Eurostoxx 50 como el Ibex 35 cedieron en el tramo final, con un retroceso del 0,45% en el caso del índice español. Cellnex (+2,31%), Acciona Energía (2,06%) y ArcelorMittal (1,80%) fueron los valores más destacados. Mientras que Inditex (-1,41%), Bankinter (-2,04%) e Indra (-2,32%) se situaban a la cola. El Dax alemán, con caídas del 0,75%, fue el más penalizado entre los principales índices continentales.
La semana bursátil acaba así a la baja en Europa y EE UU, aunque con pérdidas limitadas, por debajo del 1% en el Ibex 35. Wall Street trató de agarrarse por momentos a la paradoja del cuanto peor, mejor, pero no le duró mucho. La celebración inicial de que los problemas con el empleo obliguen a Powell a mover ficha más de lo esperado, porque la Fed tiene el mandato dual de mantener la estabilidad de precios y lograr el máximo empleo posible, fue efímera. Los mercados ya dan por hecho el recorte de tipos de septiembre, y gana enteros la posibilidad de que vuelva a haber otro en octubre, a lo que otorgan más de un 60% de opciones.
Los economistas de Bank of America vaticinan ya dos recortes de aquí a final de año, uno en septiembre y otro en diciembre. “Ahora hay una evidencia más clara de un deterioro de la demanda laboral, no solo de la oferta”, señalaron en un informe publicado tras el dato de empleo.
El petróleo, en cambio, reaccionó a la baja desde el principio, con caídas cercanas al 2% en el caso del barril de Brent, que retrocedía hasta los 65 dólares. En la semana, las pérdidas superan el 5%, en un contexto desfavorable por una demanda débil, y sobre todo, por los temores a un aumento de la producción por parte de la OPEP que podría anunciarse este mismo domingo.
Las malas cifras relativas al mercado laboral de este viernes se suman a las que aparecieron el jueves, cuando se supo que las peticiones de subsidio por desempleo en EE UU alcanzaron la semana pasada un total de 237.000 solicitudes, una subida de 8.000 personas respecto de la cifra anterior. Además, la consultora ADP informó de que el sector privado de EE UU creó 54.000 puestos de trabajo durante el pasado mes de agosto, una cifra inferior a los 106.000 nuevos empleos generados en julio y por debajo de los 75.000 empleos que esperaban los analistas. Unos datos que evidencian que las condiciones del mercado laboral se están enfriando.
Christian Hantel, gestor de Vontobel, señala que “los datos más débiles sobre el empleo contribuyeron a impulsar la reciente recuperación de los mercados de bonos y serán un ingrediente clave para la decisión del FOMC en la reunión de septiembre. Los mercados se centrarán ahora en los datos del IPC de EE UU del próximo jueves, que ofrecerán otro indicador de lo que cabe esperar en la reunión de la Fed de la semana siguiente”.
Más allá del impacto de las cifras macroeconómicas en los parqués, hubo buenas noticias para los inversores de la firma de chips Broadcom, que repuntaba cerca de un 10% tras presentar unos resultados por encima de las expectativas. La compañía sorprendió al mercado al desvelar que ha asegurado 10.000 millones de dólares en pedidos de chips personalizados para un nuevo cliente. Su valor en Bolsa supera así al de la petrolera Saudi Aramco, con lo que las siete mayores compañías del mundo por capitalización bursátil son ahora siete tecnológicas estadounidenses.
En Europa, una de las ganadoras de la jornada del viernes fue otra empresa de semiconductores, la holandesa ASML, que subía más de un 1,5% a una hora del cierre de la sesión tras recibir una recomendación de compra de UBS. El banco suizo también elevó su precio objetivo hasta los 750 euros, concediéndole así un potencial de subida de alrededor del 19% desde niveles actuales.
Una vez conocida la estadística de empleo estadounidense, la semana próxima tendrá otras citas de alto voltaje. El miércoles y jueves se reúne el Banco Central Europeo, y aunque una nueva pausa en los tipos de interés está prácticamente asegurada, los inversores buscarán pistas de lo que está por venir en las palabras de su presidenta, Christine Lagarde.
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