Ir al contenido
_
_
_
_

La CNMV aboga por incentivos fiscales y menos trabas burocráticas para revitalizar el mercado financiero

San Basilio advierte de que “la pérdida de peso de los mercados públicos supone una amenaza para todo el sistema” y sugiere elevar la liquidez suavizando obligaciones de la directiva Mifid 2

El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha reconocido su preocupación por la pérdida de peso de los mercados públicos. Carlos San Basilio ha asegurado que “son la clave de bóveda de todo el sistema financiero” y que es preciso trabajar para recuperar su importancia, tanto en Europa como en España. Para ello, considera que es preciso recuperar el interés de los pequeños inversores por la Bolsa, para lo que ha apuntado a la aplicación de incentivos fiscales.

Durante su intervención en el Foro Medcap organizado por Bolsas y Mercados Españoles (BME), San Basilio ha considerado preciso dotar de mayor vigor a las Bolsas para contrarrestar “la evolución decepcionante de los mercados de valores europeos” en un momento de “creciente necesidad de financiación” por parte de las empresas. El presidente del supervisor se ha lamentado del número creciente de exclusiones de cotización, algo que sucede en toda Europa, donde el porcentaje de empresas que han dejado de cotizar en los últimos años se sitúa entre el 20% y el 25%, por encima incluso del 17% de lo que se está produciendo en la Bolsa española. “Es una tendencia que hay que revertir”, ha reconocido.

Para lograr ese cambio, San Basilio ve preciso aumentar la profundidad y liquidez del mercado y para ello no ha dudado en reclamar una reversión en algunas de las directrices puestas en marcha con la entrada en vigor de la normativa Mifid 2, que “ha tenido algunos efectos no deseados”, como la mayor complejidad para que los pequeños inversores puedan operar en Bolsa —frente a la simplicidad de la contratación de criptoactivos— o la pérdida de cuota de los mercados regulados como BME o Euronext frente a plataformas alternativas como CBOE, Aquis, Equiduct o Turquoise. Sobre este último efecto, cree que es preciso “luchar contra la segmentación de la negociación, dado que la excesiva regulación dificulta que se encuentren entornos con suficiente liquidez para la formación de precios”. Esa formación de precios es algo que, ha detallado, se complementa además con una visión de largo plazo, propia de las Bolsas tradicionales. Elementos ambos que no aporta el capital riesgo que, según San Basilio, es complementario a los mercados regulados y deben buscar un “equilibrio entre ambos”.

“La solución al problema pasa por desandar parte de lo andado, deshaciendo algunas de las medidas o revisando las que se adoptaron”, simplificando los procedimientos y “generando los incentivos adecuados para que los mercados sean más productivos, más eficientes”, ha añadido el responsable del supervisor. En esta línea ha destacado iniciativas como la Unión de Ahorros e Inversiones, para simplificar los procedimientos y generar los incentivos adecuados, aunque para ello ha urgido a las autoridades a no depender de los ciclos legislativos y a lograr su implementación con celeridad. Además, ha insistido en la necesidad de continuar reduciendo las cargas para las empresas cotizadas para mantener su competitividad.

La mayor participación del pequeño inversor en la Bolsa pasa, según ha reconocido, por la puesta en marcha de incentivos fiscales como los que estudia la Comisión Europea junto a un grupo de trabajo liderado por España para la creación de una cuenta europea de inversión a largo plazo. Un vehículo en el que trabaja el Ministerio de Economía y cuyo diseño se espera tener listo próximamente, según detalló Carlos Cuerpo. San Basilio ha añadido que “incentivos fiscales correctos que puedan recuperar y atraer al inversor minorista”, ya sea a mediante fondos de inversión o en valores concretos, pueden favorecer la creación de una “ola de liquidez” que beneficie a las empresas, y en especial, “a las pymes”.

Como parte de la simplificación de procedimientos, San Basilio ha destacado además el lanzamiento de BME Easy Access, un nuevo segmento para que las empresas de más de 500 millones de euros de capitalización bursátil puedan dar el salto al parqué de una forma más sencilla que la tradicional y sin verse inmersas en los capítulos de volatilidad que azotan el mercado en los últimos años. Las compañías que opten por esta modalidad tendrán hasta 24 meses para lograr alcanzar un porcentaje de capital que circule libremente en Bolsa (free float) del 25% con la actual normativa, y que se reducirá próximamente al 10%.

Bjørn Sibbern, presidente de BME y CEO de SIX, ha reconocido por su parte que mientras que el actual escenario geopolítico y comercial no esté claro “es probable que persista esta volatilidad” pero ha destacado la importante recuperación de la Bolsa española desde los mínimos de abril motivados por el anuncio de la guerra arancelaria de Donald Trump. Una situación que, en su opinión, “pone de relieve tanto la resistencia como el potencial a largo plazo del mercado español”. La inestabilidad creada ha provocado la suspensión de algunas salidas a Bolsa, si bien, Sibbern cree que “los mercados son siempre cambiantes, y esperar al momento perfecto puede significar perder valiosas oportunidades”.

En su opinión, la elevada tasa de participación de los inversores extranjeros en la Bolsa española, que alcanza el 50%, pone de relieve la importancia de la recuperación de las salidas a Bolsa. En lo que va de año, la única colocación de este tipo ha sido la de HBX, matriz de Hotelbeds.

Sobre la firma

Laura Salces
Es jefa de sección de Mercados/Inversión de Cinco Días, donde ha ejercido la mayor parte de su trayectoria profesional. Entre 2017 y 2020 coordinó también la sección de Economía y previamente estuvo especializada en empresas turísticas.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

_
_