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¿Por qué cae el petróleo mientras sigue la guerra en Gaza?

El retraso en la invasión terrestre de Gaza contiene la escalada bélica en la región y deja al brent cerca de los 88 dólares. La AIE y el mercado no prevén un shock de precios como en la guerra de 1973

Nuria Salobral
Soldados israelíes realizan maniobras en la frontera con Gaza
Soldados israelíes realizan maniobras en la frontera con GazaHANNIBAL HANSCHKE (EFE)

Se cumplen ya más de dos semanas desde que estalló la guerra entre Israel y Hamás y el precio del petróleo sigue por debajo de los máximos anuales de finales de septiembre. El barril brent alcanzó entonces los 95 dólares después de conocerse que Arabia Saudí, el principal producto de crudo del mundo, y Rusia decidían extender hasta final de año su recorte de producción.

El conflicto en Gaza e Israel se ha cobrado ya miles de víctimas y deja de momento un encarecimiento del precio del petróleo del 4,2% en el barril Brent, hasta el entorno actual de los 88 dólares el barril. Un alza significativa pero que se ha moderado en el inicio de esta semana. La demora de Israel en su anunciado plan de invasión terrestre de Gaza podría estar conteniendo, de momento, la posibilidad de una escalada bélica en la zona de consecuencias imprevisibles. El barril Brent perdió este martes un 1,86% y con ello quedó en los 88,16 dólares.

Los expertos coinciden en que el nuevo foco de tensión bélica que se abre en Oriente Próximo va a ser un factor que mantenga de forma incontestable el precio del crudo a un nivel elevado pero no aprecian señales de que el conflicto actual vaya a desencadenar un rally fulminante, capaz de provocar una crisis energética como la que se vivió hace 50 años en otro episodio del largo conflicto palestino-israelí, la guerra del Yom Kipur.

Los inversores se mantienen en guardia aunque el escenario principal que está manejando el mercado es que el conflicto no se extenderá al conjunto de la región y sobre todo, que no implicará a Irán, potencia petrolera y con capacidad potencial de bloquear el estrecho de Ormuz, una auténtica autopista para los petroleros.

La Agencia Internacional de la Energía templó hoy los ánimos en su informe del mes de octubre, al marcar distancias entre la situación actual y la de 1973. “Cincuenta años después del primer shock petrolero, el mundo dispone de soluciones duraderas para hacer frente a la inseguridad energética que también pueden ayudar a atajar la crisis climática”, asegura la agencia. En opinión de la AIE, y ante un entorno de nuevas tensiones geopolíticas, los países disponen de “una gama mucho más amplia de tecnologías limpias altamente competitivas y de un acervo acumulado de experiencia política sobre cómo acelerar su despliegue”. En todo caso, las alternativas a los combustibles fósiles no son fáciles ni inmediatas, como ya demostró el drástico repunte del gas natural a raiz de la guerra de Ucrania. Y la demanda de estas materias primas va a seguir siendo muy elevada en los próximos años.

Más demanda hasta 2030

La AIE cree que la demanda de combustibles fósiles tocará techo antes de 2030, mientras que la OPEP demora ese momento en sus previsiones a 2045. Goldman Sachs insiste en que, más allá del actual conflicto, va a persistir el déficit entre oferta y demanda de petróleo y mantiene su previsión de un brent en 100 dólares el próximo junio, oscilando en una banda entre los 80 y los 105 dólares.

Nomura reconoce en un informe que espera que el precio del petróleo se mantenga elevado mientras no se rebaje la tensión bélica en la zona, un escenario que ahora es muy improbable. “Los flujos de petróleo no se han interrumpido por el momento pero la situación sigue siendo volátil y un deterioro adicional tendrá impacto material en el precio del crudo”, señala la firma japonesa. Más en concreto, si Irán entra en guerra con Israel regresarán las sanciones a la exportación por parte de EE UU. Y la producción de crudo iraní se ha incrementado en casi 700.000 barriles por día este año, convirtiéndose en la segunda fuente más importante de suministro adicional en 2023, después del petróleo estadounidense.

Para Julius Baer una crisis del petróleo parece muy improbable. La firma suiza insiste en que el escenario más plausible, y al que da un 65% de probabilidades, es el de un “shock temporal”, con un conflicto limitado a Israel y Gaza y en el que la actual prima sobre el petróleo podría desaparecer en semanas. “Si bien es poco probable que veamos un corte del suministro de petróleo por parte de los países árabes a Occidente, como ocurrió durante la crisis del año 1973 en la Guerra del Yom Kipur, lo cierto es que esta situación genera una gran inestabilidad en el mercado del petróleo, lo que afecta, en última instancia, a la inflación”, concluye Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad de la Abogacía.

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Sobre la firma

Nuria Salobral
Es jefa de la sección de Inversión en el fin de semana y redactora especializada en temas financieros y política monetaria. Trabaja en Cinco Días desde 2006, donde ha cubierto la quiebra de Lehman Brothers, el rescate a la banca española o las decisiones del BCE. Nacida en Madrid, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense.

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