La Unión Europea acuerda agilizar la retirada de cosméticos con sustancias peligrosas
También retrasa hasta 2030 la entrada en vigor de las nuevas normas sobre etiquetado y clasificación de químicos

El Parlamento Europeo ha informado de un acuerdo político alcanzado anoche con el Consejo sobre el denominado paquete Ómnibus VI, que afecta a la regulación de cosméticos, la clasificación y etiquetado de sustancias químicas y los productos fertilizantes. Se trata de una reforma que, según las instituciones comunitarias, pretende simplificar la legislación vigente y reducir las cargas administrativas para la industria química europea, manteniendo altos niveles de protección de la salud humana y el medio ambiente.
Uno de los cambios más relevantes afecta a los cosméticos que contienen sustancias peligrosas para la salud (cancerígenas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción). Así, cuando una empresa no solicite mantener el uso de un ingrediente afectado por una prohibición, dispondrá de seis meses para dejar de comercializarlo y de doce para retirarlo completamente del mercado. Estos plazos son más estrictos que los propuestos inicialmente por la Comisión.
Además, los colegisladores han rechazado exenciones basadas en la vía de exposición de las sustancias y han reintroducido la obligación de notificar a la Comisión los productos cosméticos que contengan nanomateriales antes de su comercialización, aunque con plazos más flexibles que en versiones anteriores de la norma.
En paralelo, el Parlamento Europeo y el Consejo han acordado retrasar hasta 2030 la entrada en vigor de las nuevas normas sobre clasificación, envasado y etiquetado de productos químicos, que el año pasado había sido pospuesta a 2028. Las etiquetas deberán seguir siendo claramente legibles para los consumidores, con requisitos mínimos de tamaño de letra, y se amplía el uso del etiquetado digital en determinados casos. También se fija un plazo de 15 meses para que las empresas actualicen las etiquetas cuando una nueva evaluación implique una clasificación más severa.
En el ámbito de los fertilizantes, el acuerdo mantiene parte del régimen de registro de sustancias peligrosas bajo el sistema REACH, frente a propuestas más flexibles de la Comisión. El objetivo, según el Parlamento Europeo, es apoyar la competitividad del sector sin comprometer la protección de la salud ni del medio ambiente.
El acuerdo deberá ser aprobado formalmente por el Parlamento y el Consejo antes de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. Una vez adoptado, entrará en vigor veinte días después.
Según Val Díez, CEO de Stanpa, la asociación española que agrupa a más del 90% de las empresas del sector de la perfumería y cosmética, “el acuerdo alcanzado sobre Omnibus VI supone una modernización del marco regulatorio cosmético europeo, sin rebajar en ningún caso los elevados estándares de seguridad que ya se aplican a los productos cosméticos en la UE. Es importante subrayar que los productos cosméticos se basan en una evaluación científica de las sustancias en sus condiciones específicas de uso. Esta evaluación garantiza, mediante un análisis riguroso y caso por caso, que todos los productos cosméticos comercializados son seguros y cumplen con los más altos estándares de seguridad. Este enfoque, basado en la evidencia científica, es precisamente el que refuerza el modelo europeo”.
La industria química europea, que agrupa a 29.000 empresas y sostiene 1,2 millones de empleos directos, es uno de los sectores clave en esta reforma, enmarcada en la estrategia comunitaria de simplificación normativa y refuerzo de la competitividad.