La española Almudena Arpón de Mendívil, nombrada presidenta de honor vitalicia de la IBA
La International Bar Association distingue con este galardón una presidencia marcada, entre otras, por iniciativas sobre el valor social de la profesión juridica

La española Almudena Arpón de Mendívil, socia de Gómez-Acebo & Pombo, ha sido nombrada presidenta de honor vitalicia de la IBA, la mayor asociación de abogados del mundo. La International Bar Association, que reúne a más de 80.000 abogados internacionales individuales y a unas 190 asociaciones y colegios profesionales de más de 170 países, ha decidido concederle su máxima distinción a esta pionera comprometida con la profesión “por su excepcional liderazgo y perdurable contribución a la abogacía mundial”.
El premio se otorgó a Arpón de Mendívil durante la reunión de la IBA celebrada en Praga el 23 de mayo de 2026. Esta distinción puede otorgarse a ex presidentes de la asociación en reconocimiento de los servicios prestados a la IBA y al avance de la profesión jurídica a escala mundial. Arpón de Mendívil ejerció el cargo de presidenta de la asociación en 2023 y 2024, en un contexto de gran agitación geopolítica. Arpón de Mendívil fue la primera mujer en 20 años en ocupar ese sillón desde que lo hiciera Dianna Kempe en 2001.
En una entrevista concendida en 2023 a CincoDías Legal, la entonces presidenta de la IBA creía que la organización debía de dar “un paso al frente” y marcar la agenda legal. Dicho y hecho: durante su mandato, impulsó un marco de actuación orientado a reforzar la función de la abogacía como garante del Estado de Derecho, la cooperación jurídica internacional y la aportación de la profesión a la sociedad. Además, se preocupó por el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el sector y potenciar el papel de la mujer en el sector legal.
Presidencia
Entre los principales logros de su presidencia destacan los informes pioneros sobre El Impacto Social y Económico de la Profesión Legal, la primera Agenda Legal de la IBA, el lanzamiento del informe Subiendo el listón: Las Mujeres en el Sector Legal, y las recomendaciones sobre el uso responsable de la IA en el sector legal. Asimismo, promovió el desarrollo del programa International Legal Practice, en colaboración con IE University, King’s College London y FGV Direito São Paulo, contribuyendo a reforzar la educación jurídica y a fomentar la colaboración profesional internacional.
Arpón de Mendívil también profundizó en las relaciones de la IBA con organizaciones jurídicas internacionales líderes, tales como la East Africa Law Society, la Asociación Internacional de Jóvenes Abogados (AIJA), la Unión Internacional de Abogados (UIA), el Consejo de Colegios de Abogados de Europa (CCBE) o el Instituto de Derecho Europeo (ELI), así como con instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Consejo de Europa y la Comisión Europea. Estas colaboraciones se han traducido en proyectos orientados a facilitar el acceso a la justicia, abordar desafíos regulatorios internacionales y promover una mayor concienciación sobre la relevancia del Estado de Derecho.
Según Claudio Visco, presidente de la IBA, “la presidencia de Almudena se definió por su visión, su espíritu de colaboración y un compromiso firme con el Estado de Derecho. Su liderazgo fortaleció la influencia global de la IBA y contribuyó a demostrar el impacto y la contribución esencial de los abogados y las instituciones jurídicas a la economía, la sociedad y la democracia en todo el mundo, así como las carencias en las que la IBA y la profesión jurídica en su conjunto deberían concentrar sus esfuerzos”.
Estado de Derecho
Una de las principales preocupaciones de Almudena Arpón de Mendívil durante su presidencia de la IBA, fue la defensa del Estado de Derecho, como dejo patente en su entrevista con este medio.
En palabras de Almudena Arpón de Mendívil, “el Estado de Derecho se debilita a nuestro alrededor. No es algo abstracto, nos afecta a todos. Erosiona el cimiento sobre el que se sostienen la inversión, la confianza en las instituciones y la convivencia democrática. Los abogados no somos meros espectadores de esta situación. Por vocación y por formación, somos la primera línea de defensa de las estructuras que posibilitan una sociedad justa y predecible. Y debemos hacerlo a escala global, porque el reto lo es. La colaboración con profesionales y entidades de todo el mundo, y en particular con asociaciones como la IBA, firmemente comprometidas con los valores del Estado de Derecho, es imprescindible. Unidos, nuestra voz colectiva redobla su potencia. Durante mi presidencia de la IBA abogué por estas causas. Seguiré haciéndolo con la ilusión renovada que me otorga el reconocimiento de la presidencia de honor vitalicia de la IBA”.