El futuro de los procuradores se juega en 2026
Este año mantendremos firme y a la cabeza la lucha por una pasarela justa y digna al RETA

Para la Mutualidad de Procuradores 2025 fue un año decisivo, también para toda una profesión que sigue adaptándose a un mundo jurídico que se transforma a ritmo vertiginoso. Una profesión que vive inmersa en los plazos judiciales, los cambios legislativos y unas agendas cada vez más exigentes. Y en medio de esa transformación, hay dos palabras que han marcado el año con mayúsculas, RETA y PASARELA.
La llamada pasarela al RETA, es decir, la posibilidad de que los mutualistas alternativos puedan incorporarse al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social, ha sido sin duda el tema estrella del año. Lo ha sido en congresos, en redes sociales, en medios jurídicos... pero, sobre todo, en las conversaciones privadasentre compañeros y compañeras de profesión. Y con razón, ya que detrás de este debatehay miles de trayectorias profesionales que claman por un reconocimiento justo.
En 2025, la lucha incansable mediante piquetes, manifestaciones y presión mediática de colectivos como el movimiento J2 y todos los profesionales implicados ha empezado a dar frutos. Por primera vez, la Propuesta Legislativa ha dado pasos reales hacia su tramitación. Es un avance que desde la Mutualidad celebramos, pero también vigilamos con atención y responsabilidad.
A lo largo del pasado 2025, y con la entrada del nuevo consejo directivo resultante de las elecciones celebradas en diciembre de 2024, iniciamos una nueva etapa de trabajo, procediendo a la regularización de la situación legal en la que se encontraba la institución, y una vez materializada procedimos a los primeros cambios.
Por primera vez se ha dado voz a los mutualistas en relación a la aplicación de los excedentes ofreciendo así la oportunidad a los mutualistas de decidir en que repercuten, en la misma línea de transparencia y participación real, hemos actualizado el baremo por incapacidad laboral transitoria (ILT), introduciendo cambios significativos en el mismo y conscientes de la importancia que en los tiempos que corremos tienen las enfermedades de salud mental que por primera vez se han introducido en el baremo, todo ello se ha hecho en paralelo al apoyo incondicional a las movilizaciones en favor de los derechos de los mutualistas, impulsando y promovido los encuentros necesarios con los grupos parlamentarios y con las autoridades gubernamentales y hemos defendido, sin matices, que esta situación debe resolverse con urgencia. No se trata de tecnicismos legales, se trata del derecho a una protección social digna tras décadas de ejercicio.
Desde la mutualidad, confiamos en que el próximo año sea el de la concreción normativa. Los avances logrados el pasado año no pueden quedarse a medio camino ya no caben más demoras.
Por eso, para nosotros, la palabra clave de este comienzo de año debe ser una: reconocimiento. Reconocimiento del derecho a elegir, a cotizar en igualdad de condiciones y, sobre todo, a disfrutar de pensiones dignas. Por ello, la mutualidad debe velar por los intereses de los mutualistas hasta la consecución de la meta, comprometiéndose a seguir mejorando la gestión y sobre todo la protección de los derechos y fondos individuales de los mutualistas, tanto los de los libremente decidan incorporase al sistema público como los de los que decidan quedarse , nuestro compromiso debe ser con, por y para todos.
Durante este 2026 debemos seguir avanzando en el nuevo camino iniciado hasta la consecución de un cambio profundo y estructural avalado por la toma de decisiones responsables e informadas, debiendo fortalecer los canales de comunicación existentes, abrir nuevos espacios de diálogo, ofrecer información accesible, comprensible y actualizada, y fomentar una relación más cercana entre la institución y los mutualistas.
Son muchos y muy variados los retos que se dibujan para el nuevo año, si bien mantendremos firme y a la cabeza la lucha por una pasarela justa y digna al RETA, no olvidamos que nuestro mayor deber es hacer crecer la institución reforzando y modernizando los solidos fundamentos de los que ya hoy dispone. Por ellos es que desde esta directiva hemos apostando por las fortalezas y queremos dar valor a nuestra fundación, a nuestra correduría, en definitiva, a nuestros mutualistas, ofreciendo crecimiento profesional y personal, acompañamiento y mejoras reales y tangibles.
Estos retos de 2026 seguirán, sin duda, la línea de la transparencia, la democracia, la comunicación y el debate, porque creemos que los cambios solo se logran cuando todo el colectivo cree en ellos y comparte el entusiasmo por mantenerlos y consolidarlos.
La situación de los procuradores no es una cuestión corporativa, dado que hablar de su protección social es hablar de la solidez del sistema de justicia, de profesionales que sostienen el funcionamiento diario de los tribunales y garantizan la eficacia del servicio público. Una profesión fuerte y protegida es una Justicia más ágil, más moderna y más segura para ciudadanos y empresas.
La profesión vive un momento decisivo de transformación y la mutualidad debe, y va a estar a la altura, acompañando, protegiendo y defendiendo a los procuradores en cada paso. Porque el futuro de la profesión no se improvisa, se construye con diálogo, con responsabilidad y con decisiones valientes. Y ya hemos dado los primeros pasos de ese futuro.