La innovación, pilar fundamental de las empresas para adaptarse a un mundo cambiante
En la XVIII edición de los galardones se reconocen iniciativas de ITP Aero, Ecoembes y LaLiga, así como el proyecto de Macami Biotech y la trayectoria de Manuel Manrique, presidente de Sacyr

La XVIII edición de los Premios CincoDías a la Innovación Empresarial 2025 se clausuró este jueves con la entrega de los galardones a cuatro proyectos y un directivo en reconocimiento por su labor. La gala, que estuvo conducida por Marta González Novo, directora de Hoy por Hoy Madrid, en la Cadena Ser, se celebró en CaixaForum Madrid, en una tarde en la que la ciudad ya respiraba ese ambiente prefestivo y navideño que marca el cercano puente de diciembre.
La joven cantante Laia Alcolea fue la encargada de comenzar con su actuación el acto de entrega de unos premios que cuentan con el patrocinio de Repsol y CaixaBank, y la colaboración de Cosentino y L’Oreal Groupe. El director de CincoDías y subdirector de Economía de El País, Ricardo de Querol, dio la bienvenida al acto y destacó la resistencia de la economía española, que “crece a buen ritmo”, a pesar de una situación política de gran fragmentación y elevada crispación, en la que parecen imposibles los pactos de Estado. “Si la economía sigue fuerte es, en buena parte, gracias al empuje de sus empresas, de sus directivos y de sus trabajadores, que están haciendo su parte”, aseveró De Querol.
Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo y exministro de Economía durante el gobierno de Mariano Rajoy, llevo a cabo la intervención de apertura. En el mismo, destacó que se avecinan “tiempos que no van a ser fáciles” en economía. El responsable de política monetaria europea señaló que los cambios en la política comercial de Estados Unidos “han sido una llamada de atención para Europa”. Además, la fragmentación económica y la irrupción de un “competidor formidable”, en referencia a China, han complicado la situación. Todo ello ha provocado una “brecha importante” entre Estados Unidos y Europa en materia de productividad.
El primer premio que se entregó fue al proyecto empresarial más innovador en el campo tecnológico, que en esta edición recayó en ITP Aero, por el desarrollo de la fabricación aditiva o impresión 3D de motores aeronáuticos, una tecnología que permite reducir un 25% el consumo energético y hasta un 50% el peso o la potencia sonora de las piezas. “Es una idea revolucionaria que logra resultados tangibles en línea con los objetivos de la compañía y que incide en uno de los principales retos de la aviación: el impacto en el medio ambiente global”, destacó el jurado. Ricardo de Querol entregó el galardón a María Cañas, gerente senior de fabricación aditiva de ITP Aero, quien destacó la importancia de invertir en tecnología para conseguir productos más sostenibles.
A continuación, subió al escenario Ángel Fernández, director de marca y estrategia de LaLiga, quien recibió de manos de Miguel Giménez, director de asuntos corporativos y compromiso de L’Oreal Group España y Portugal, el premio a la iniciativa empresarial más innovadora en responsabilidad social corporativa empresarial. El jurado aseguró en su fallo que la iniciativa LaLiga Vs “es extremadamente necesaria porque actúa en problemáticas concretas como el odio, el bullying o el racismo, y abarca un gran escaparate internacional, dirigiéndose a un colectivo clave: los jóvenes”. En este punto hizo énfasis Fernández al señalar la influencia que tiene el balompié en los jóvenes. “Tenemos la responsabilidad de convertir el futbol en un vector de cambio social. Y solo se puede luchar si se hace en equipo. Por ello, clubes, instituciones y medios estamos convocados en crear un fútbol libre de odios”, sentenció.
En esta edición, el premio a la acción empresarial más innovadora ligada a la universidad fue para Ecoembes por el proyecto que, en colaboración con la Universidad de La Rioja, acerca la economía circular al entorno académico y fomenta la transferencia de conocimiento entren universidad y empresa. “Lo que hemos conseguido es que los estudiantes puedan aplicar su conocimiento para resolver los problemas de las empresas”, aseguró José Ramírez, director técnico y de innovación de Ecoembes, tras recibir el galardón de manos de María Luisa Martínez Gistau, directora de comunicación y relaciones institucionales de CaixaBank. En el caso de Aula Ecoembes, el jurado destacó que “no tiene solo valor por sí misma, sino que alcanza a jóvenes, empresarios y al ámbito académico, convirtiéndose en un caso práctico de transferencia efectiva de conocimiento en un mundo en el que avanza todo más rápido”.
A continuación subió al escenario Miguel Rodríguez-Villa, cofundador y consejero delegado de Macami Biotech, start up más innovadora en esta XVIII edición. La compañía, que trabaja con el conocimiento científico de las microalgas para crear soluciones nutricionales innovadoras y eficientes que contribuyan a mejorar la salud de la sociedad, fue premiada porque “aporta una tecnología inexistente en el mercado y es un claro ejemplo de aprendizaje a medida que se avanza en el campo de los nutracéuticos”. Marcos Fraga, director de comunicación y marca de Repsol, fue el encargado de entregar el galardón a Rodríguez-Villa. El cofundador de Macami quiso destacar que “España es novena potencia mundial en biotecnología”. “Somos reconocidos por nuestro patrimonio histórico o gastronómico, pero tenemos otro que pasa más desaparecido, la ciencia”, aseguró.
El último premio de la velada fue para reconocer al directivo más innovador. En esta ocasión el galardonado fue Manuel Manrique, presidente de Sacyr, quien ha desarrollado toda su carrera en dicha compañía, a cuya fundación contribuyó en 1986. El jurado afirmó tras darse a conocer su fallo que Sacyr “es un referente en el mundo de la construcción, con un papel clave en la excelencia alcanzada por España en este ámbito. Da respuestas innovadoras a los diferentes retos que se han ido planteando y aporta una permanente innovación diferencial que se ha convertido en seña de identidad de la empresa”.
Como Manrique no pudo estar presente en la gala por estar fuera de España, la encargada de recoger el premio fue Patricia Martínez, directora general de sostenibilidad, medioambiente e innovación de Sacyr, a quien se lo entregó Álvaro de la Haza, director general corporativo de Cosentino. Martínez leyó unas palabras de Manrique en las que mostraba su agradecimiento por recibir un galardón que quiso compartir con todos los empleados del grupo. “Lo que hemos hecho es crear nuestro futuro para adaptarnos a un mundo que cambia a gran velocidad”, dijo.
El broche final a una velada en la que quedó patente la importancia de la innovación y de tener la vista puesta en el futuro, lo puso Sonia Contera, directora asociada del departamento de física de la Universidad de Oxford.
Los límites científicos que frenan los avances del futuro
Cuando se habla de futuro también es necesario pensar cómo los límites de la ciencia lo moldean, una cuestión sobre la que versó la clase magistral con la que Sonia Contera clausuró la entrega de los Premios CincoDías. La física y nanotecnóloga, que acaba de publicar el libro Seis problemas que la ciencia no puede resolver (Arpa), comenzó haciendo un recorrido por los principales hitos y nombres en el campo científico desde el arranque del siglo XX, sin dejar de lado los cambios en el tablero geopolítico en los últimos años. Quiso resaltar la figura de un español, Santiago Ramón y Cajal, “cuyos dibujos son claves porque no solo nos enseñan que tenemos neuronas, sino que forman redes”.
La profesora trajo a colación la paradoja que atraviesa el mundo en la actualidad, un tema que también trata en su último libro: los conocimientos que más desea el ser humano, viajar al espacio o prolongar la vida, por ejemplo, dependen de una ciencia que las personas aún no saben resolver.
Contera expuso algunas de las preguntas que rondan las cabezas de las mentes más brillantes del planeta. Desde cómo surgió la vida, con la consiguiente posibilidad de replicar el proceso, hasta si se podrán crear máquinas verdaderamente inteligentes, no solo eficientes, y responsables. Y la que considera más vertiginosa de todas, qué es la conciencia, la cual califica como una llama interior que convierte el mundo en experiencia y permite a los seres humanos comprenderlo. Una idea, la de conciencia, que, recordó, nació en el siglo de oro español, con figuras como Miguel de Cervantes.
En su intervención, la profesora de la Universidad de Oxford tuvo unos momentos también para hablar sobre el desarrollo de los ordenadores cuánticos que cada vez consumen más energía, lo que supone un desafío. Y aprovechó para explicar que ya se están investigando sobre ordenadores neuromórficos, que, como su nombre indica, se basan en la forma de trabajar del cerebro humano. Del mismo modo, señaló el cambio que se ha producido en los últimos años, en los que “el científico deja de ser un funcionario en el mundo anglosajón para ser una especie de estrella”.