Giorgio Semenzato (Finizens): “El gran trabajo de bajar las comisiones ya está hecho en España”
El consejero delegado y cofundador de Finizens defiende la mayor transparencia de la inversión indexada. Para evitar el riesgo de concentración en tecnologicas, apuesta por la diversificación


La inversión indexada gana terreno en España gracias, en buena medida, al desarrollo de gestores automatizados (robo advisors) que han conseguido llegar al cliente minorista debido a sus bajos costes y a la labor de educación financiera.
Giorgio Semenzato (1985, Italia), consejero delegado y cofundador de Finizens, ingeniero de Telecomunicaciones y con más de 15 años de experiencia internacional en los sectores financiero y tecnológico, defiende las ventajas de la gestión indexada frente a la activa y destaca la importancia de mantener gran diversificación, el rebalanceo de las carteras y las bajas comisiones para mejorar la rentabilidad de un tipo de inversión concebida para el muy largo plazo.
Pregunta. ¿Cuál es la situación actual de la gestión indexada en España?
Respuesta. Ha experimentado una fuerte expansión. Si hace una década estimábamos que representaba alrededor del 2% del mercado, actualmente está entre el 5% y el 10%. En Europa, la penetración ronda ya el 30%, frente al más del 50% de Estados Unidos.
P. ¿A qué achaca este crecimiento?
R. El principal factor es la rentabilidad. A largo plazo, una estrategia indexada bien implementada puede ofrecer mejores resultados que la media de la gestión activa, aunque no todos los fondos son iguales. Por ejemplo, nuestra cartera 100% de renta variable indexada ha obtenido en los últimos 10 años un rendimiento neto de comisiones del 10,8% anual, frente al 7,7% de la media del mercado, de acuerdo con nuestros datos. Pero hay otros factores. La inversión indexada es más transparente: el inversor sabe qué índice sigue y a qué activos está expuesto. Esa sencillez facilita que mantenga la estrategia a largo plazo. Además, esa transparencia favorece la recomendación entre inversores.
Frente a otros mercados equivalentes, aquí los costes ya son infinitamente más competitivos
P. ¿De dónde procede esa diferencia de rentabilidad?
R. Hemos hecho un estudio para desagregar ese 3,1% de rentabilidad en exceso frente a la media. El primero factor es nuestra estrategia y proceso de inversión y, en particular, el algoritmo de rebalanceo. Calculamos que aporta hasta un 0,6% al año de rentabilidad en exceso. Luego, el 1,3% viene del proceso de inversión, cómo está construida la cartera y los activos a los que nos exponemos; y el otro 1,2%, de las comisiones.
P. ¿Hay margen para seguir bajando las comisiones?
R. En España, frente a otros mercados equivalentes, las comisiones ya son infinitamente más competitivas. Si te vas a Francia, por ejemplo, son tres o cuatro veces más. ¿Hay margen de bajada? Sí, porque las gestoras y nosotros mismos, al ganar escala, podemos ir bajando piquitos, pero el grueso del trabajo ya está hecho.
P. ¿Qué tipo de índices y fondos utilizan en sus carteras?
R. Tenemos una vocación de inversión global, de tratar de diversificar lo más posible, no tan solo en regiones y sectores, sino también en activos. Tenemos varios perfiles, desde monetario hasta 100% renta variable. Buscamos que el inversor pueda capturar la economía global y contar con un elevado nivel de diversificación. Incluimos mercados desarrollados –Estados Unidos, Europa, Japón, Asia y Pacífico y emergentes–, y diversificamos entre grandes compañías y small caps.

P. ¿Les preocupa que los índices globales estén demasiado concentrados en Estados Unidos y en las grandes tecnológicas?
R. Es algo que lleva ya unos cuantos años, aunque se ha agudizado. Alguien que quiera invertir en un índice global como el MSCI World puede pensar que está invirtiendo en todo el mundo, cuando en realidad más del 70% de su exposición corresponde a Estados Unidos. Además, una parte importante está concentrada en pocas empresas, muchas expuestas a la inteligencia artificial.
P. ¿Cómo afrontan ese riesgo de concentración?
R. Con mucha diversificación. No tenemos solo Estados Unidos. Alrededor del 45% de nuestra cartera está expuesta a este mercado y el resto está distribuido entre otros, como Europa o Asia-Pacífico, con una composición sectorial diferente. Somos agnósticos respecto a apuestas concretas: no buscamos tomar una posición sobre si la inteligencia artificial va a subir o bajar, sino evitar concentrar demasiado el riesgo.
No creemos que la gestión activa sea toda una basura. Hay algunos gestores que merecen la pena. El reto es identificarlos
P. ¿Para usted tiene sentido la gestión activa?
R. La gestión activa tiene un único problema: tiene que acertar. Y acertar todos los días es un problema gigante. Hay muy pocos gestores que, por talento y proceso de inversión, consigan consistentemente batir a su índice de referencia. Ahora bien, hay profesionales que lo saben hacer mejor que otros. En España tenemos buen talento, por ejemplo, en value. No creemos que la gestión activa sea toda una basura. La mayoría demuestra dificultades para aportar valor, pero sí hay algunos gestores que merecen la pena. El reto es identificarlos.
P. ¿Qué papel pueden jugar los ETF frente a los fondos indexados en España?
R. Sí, el ETF realmente es más eficiente que un fondo indexado de por sí porque es líquido y suele tener comisiones más bajas. Pero, para bien o para mal, en España hay un régimen fiscal específico en cuanto al traspaso de fondos. Cuando incorporas ese factor fiscal, el inversor prefiere el formato fondo indexado porque se quita de en medio todas las trabas y el impacto de la fiscalidad. Sin este régimen fiscal favorable, lo más probable es que toda nuestra cartera estaría formada por ETF, porque son más líquidos y tienen comisiones incluso un poquito más bajas.