El MSCI World y la reversión a la media
Algunos de los índices más populares como el S&P 500 tienen el riesgo de proporcionar rendimientos muy modestos en los próximos diez años

La gestión pasiva del dinero y, en particular, la gestión indexada, aquella que invierte fundamentalmente en fondos o ETF que buscan replicar índices de mercado, como por ejemplo el S&P 500, el Eurostoxx 50 o el MSCI World, por citar los más seguidos y con mayor número de inversores y volumen invertido, sigue ganando de forma creciente el favor de los ahorradores españoles. Diversificación, bajas comisiones de gestión, simplicidad y buenos resultados históricos frente al promedio de los fondos de gestión activa son las principales y bien conocidas razones para dicha popularidad.
Sin embargo, existe actualmente un riesgo claro para una buena parte de estos ahorradores que están invirtiendo en la gestión indexada o vehículos indexados de Bolsa como fondos y ETF. Este riesgo es la principal razón por la que en realidad están invirtiendo en estos índices bursátiles tan conocidos de forma pasiva, por su rentabilidad histórica y, en particular, el convencimiento y, por tanto, la expectativa de que se repetirán y obtendrán con casi total seguridad generosas rentabilidades.
Pues bien, algunos de estos índices más populares como el S&P 500 han registrado rendimientos en los últimos cinco y diez años que son consistentes con rentabilidades futuras muy modestas e incluso negativas tanto nominalmente como especialmente en términos reales (descontada la inflación).
En un amplio estudio sobre la Bolsa que publicaremos próximamente se observa cómo existen periodos largos de 5, 10 e incluso más años donde algunos de estos índices bursátiles más populares han obtenido rentabilidades muy modestas o directamente negativas. Estos casos coinciden abrumadoramente con periodos inmediatamente posteriores a periodos con rentabilidades muy destacadas o extraordinarias de doble dígito.
Ello se debería a lo que se considera en finanzas como la fuerza de la reversión a la media. Básicamente, cuando un índice sube con mucha fuerza y se aleja de su tendencia histórica (sobrevaloración), los datos sugieren que corregirá a la baja o moderará su crecimiento, volviendo a su rentabilidad promedio de muy largo plazo. Justamente, en el S&P 500 estaríamos actualmente en una de estas situaciones de manual y el problema es que el S&P 500 (las grandes compañías estadounidenses) pesa del 65%-75% del MSCI World, la serie de índices más seguida que representa la Bolsa mundial, lo que hace al actual MSCI World con su distribución otro índice potencialmente peligroso.
Una posible solución, además de la obvia de diversificar en otros activos diferentes a la renta variable, es infraponderar estos índices y Bolsas que han ido demasiado lejos y distribuirlo en mercados infravalorados con mayor potencial.