Recetas para las pensiones privadas
Los españoles suelen invertir en productos para la jubilación conservadores, poco diversificados y aportan una sola vez al año

Una de las cuestiones que más llama la atención al observar el sector de los fondos de pensiones privados en España es la distribución de las inversiones, pero no es la única. Existen datos sobre su estructura y flujos que reflejan decisiones de inversión alejadas de lo óptimo.
En primer lugar, la asignación o distribución de activos. Una clase de producto financiero que está indicado en términos generales para el largo o muy largo plazo todavía se concentra en planes de pensiones de bonos o con un alto componente de bonos a corto y medio plazo, que son justamente la clase de activo financiero más indicada para plazos de inversión cortos y con las rentabilidades más modestas a largo plazo. Esto indica una falta de asesoramiento o de buena información respecto a la selección de estrategias de inversión.
Otro aspecto es que dentro de los planes de pensiones de renta variable se observa todavía un elevado componente de acciones españolas y de la zona euro. Esto ha podido funcionar bien en los años más recientes, pero adolece de una diversificación adecuada. Una cartera de renta variable para el largo plazo debe ser global con un alto componente de acciones de regiones y sectores que muestren crecimiento pasado y un potencial más elevado que el español y europeo.
Sobre la falta de un buen asesoramiento o una buena información, se observa que ahorradores con perfiles conservadores o moderados, pero que al mismo tiempo afirman que una parte de su ahorro total busca ser destinado para la jubilación o al menos no piensa ser utilizado durante muchos años, estarían destinando la parte de ahorro en planes de pensiones privados también a opciones conservadoras de baja rentabilidad esperada indicadas para plazos cortos. Esto es un contrasentido: ese ahorro destinado para un futuro lejano podría estar invertido en activos como bonos de alto rendimiento o renta variable con más potencial.
También se aprecia que la mayor parte del patrimonio en planes de pensiones privados todavía se concentran en productos con comisiones de gestión elevadas, incluso en fondos con un alto componente de renta fija, lo que aminora la rentabilidad. La oferta de planes disponible tiene opciones mucho más favorables en términos de comisiones de gestión y binomio calidad precio.
Por último, hay una concentración de las aportaciones a planes de pensiones al final de año. Lo ideal sería hacerlas de forma regular durante el año. Cualquiera de los modelos estadísticos para este tipo de inversiones, concentradas fundamentalmente en Bolsa global, apuntan a la idoneidad de hacerlo al principio de cada año para capturar en el largo plazo una mayor rentabilidad final.