Normon, en plena fase de expansión: más productos y crecimiento internacional
La compañía quiere lanzar 24 nuevas referencias de genéricos este año y que la mitad de su facturación provenga del negocio exterior. El plan estratégico 2026-2028 contempla inversiones de 218 millones
Cuando entras en una farmacia, es muy probable que, si pides paracetamol, ibuprofeno u omeprazol, el medicamento genérico que recibas sea de Normon. No es casualidad: cada segundo se dispensan en España cinco tratamientos de la compañía, que lleva casi 90 años consolidándose en el sector farmacéutico.
La compañía nació como una pequeña farmacia familiar en Sevilla durante la Guerra Civil. Con el tiempo, abrieron otra en Madrid y, en 1958, ambas se unieron para crear Laboratorios Normon. El punto de inflexión llegó en 1997 cuando, con el lanzamiento de ranitidina (antiácido), captopril (hipertensión) y atenolol (cardiaco), se convirtió en la primera farmacéutica española en comercializar genéricos.
Hoy, es el segundo laboratorio por volumen en este segmento, con un 20% de cuota en unidades, y un vademécum de más de 1.200 presentaciones. La empresa tiene una plantilla de 3.260 empleados, pero prevé contratar otros 300 este año. Solo en 2025, con más de 500 millones de euros de facturación –un 10% más que el ejercicio anterior–, produjo 5.000 millones de dosis.
Ese crecimiento se apoya en su potente capacidad industrial. El motor de la firma son sus instalaciones en Tres Cantos (Madrid), una de las mayores plantas de genéricos de Europa, con más de 100.000 metros cuadrados, en dos edificios. “Nuestras instalaciones nos permiten fabricar a gran escala, con la máxima calidad, reforzando nuestra apuesta por la autonomía estratégica del sector”, señala su director general, Jesús Govantes, durante la presentación de resultados de 2025 de la compañía el mes pasado y que incluyó una visita de prensa a la planta.
En Normon I se concentra la actividad industrial en cuatro áreas: producción general, alta contención –para fármacos que necesitan mucha protección, como los oncológicos–, antibióticos penicilánicos y cefalosporinas, clave en infecciones graves.
El complejo integra además 23 líneas de liofilización y seis de llenado de viales, que permiten conservar medicamentos en polvo sin perder eficacia. Esta capacidad sitúa a la compañía entre los mayores fabricantes mundiales de liofilizados –el primero lo produjeron en 1970– y le otorga una cuota del 19% en el mercado hospitalario.
Cada línea opera con almacenes propios y circuitos cerrados. “Esta estructura permite controlar todo el proceso y evitar contaminaciones cruzadas en un entorno especialmente exigente”, explica Govantes. A esta infraestructura se ha sumado recientemente Normon II, también en Tres Cantos, un centro logístico con capacidad para 25.000 palés y hasta 18.000 líneas diarias de pedidos.
Para sostener este nivel de producción, el plan estratégico 2026-2028 contempla invertir 218 millones de euros para reforzar infraestructuras y avanzar en transformación digital, con inteligencia artificial (IA) e impresión 3D, que permite disponer de piezas de recambio puntuales sin detener la producción.
Planes
Al cumplirse un año del relevo generacional –con Jesús Govantes García como director general y su padre, Jesús Govantes Esteso, como presidente–, la estrategia se centra en aumentar la producción, innovar con nuevas presentaciones (como el formato stick, los semisólidos o los excipientes sin gluten o lactosa), y ampliar la cartera de medicamentos.
Así, en 2026 la compañía prevé lanzar 24 nuevas referencias en el mercado de genéricos por el vencimiento de patentes. Entre ellos, rivaroxabán (anticoagulante), hidroclorotiazida (diurético para hipertensión) y ampliaciones de tratamientos como donepezilo (alzhéimer) y gliclazida (diabetes). El desarrollo futuro se orienta también a nuevas oportunidades en cardiovascular, con moléculas como apixabán, y en tratamiento del dolor, con combinaciones como tramadol/dexketoprofeno.
En paralelo, reforzará la línea de autocuidado, consolidando más de 100 productos lanzados en 2025 y también la línea dental, uno de los negocios históricos, con la que lidera el mercado de anestésicos odontológicos en España, con más del 50% de cuota.
Govantes revela que la compañía también evalúa las terapias contra la obesidad, un segmento en alza, aunque aún no han tomado decisión.
Y, sin duda, la internacionalización será la gran palanca de crecimiento. El 25% de los ingresos proviene del exterior y la firma tiene presencia en más de 90 países, con filiales en Portugal y Estados Unidos. “Estamos analizando la viabilidad de abrir más sucursales, aunque no será en los próximos dos años”, avanza Govantes.
El objetivo a cinco años de la compañía: “Queremos que el 50% de la facturación provenga de nuestro negocio internacional”, concluye el director general.
Objetivo último: garantizar la continuidad del suministro
Coordinación. La experiencia de la pandemia sirvió y mucho. Reforzó la colaboración de Normon, y el resto de los laboratorios, con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). Ahora, la comunicación es constante, con avisos anticipados de posibles roturas de stock que facilitan la planificación del sistema.
Anticipación. La compañía trabaja con previsión y, dado el contexto geopolítico actual, ha anticipado algunas inversiones, está haciendo stock de algunos materias primas y productos críticos y han priorizado el avión para el transporte.
Respuesta. En la empresa aseguran que el tiempo de reacción ante desabastecimientos suele ser inferior a un mes, gracias a una planificación estratégica y a una estructura productiva flexible e integrada verticalmente. Diversifica los suministros de sus principios activos entre Europa, Asia y EE UU. Además, todos sus productos cuentan con, al menos, un proveedor europeo.