La feria Estampa reivindica en Madrid el coleccionismo cercano
El evento traerá más de 80 galerías entre el 24 y 27 de septiembre. Esther Ferrer, una de las pioneras de la ‘performance’ en España, es la artista invitada


La propuesta de Estampa, que regresa esta semana a Ifema Madrid para celebrar su 34ª edición, combina galerías consolidadas, nuevos proyectos y una mirada a la historia reciente del arte español. La feria, que se celebra del 24 al 27 de septiembre, contará este año con más de 80 galerías y tendrá como artista invitada a Esther Ferrer, una de las pioneras del arte de la performance en España.
Estampa no siempre fue la feria de arte contemporáneo que es hoy. Nació especializada en obra gráfica, desde grabados y litografías hasta serigrafías, xilografías y técnicas mixtas, con una vocación que su conocido director, José María de Francisco, conocido como Chema, resume como “socializar la afición al arte”.
“Era para todos los bolsillos”, recuerda De Francisco, que sitúa a finales de los años noventa el comienzo de la transformación de aquel modelo. En 2010, tras la compra de la feria por un coleccionista, asumió su dirección con el objetivo de revitalizarla. La apuesta consistió en convertir Estampa en una feria de arte contemporáneo centrada especialmente en las galerías españolas y en lo que denomina un “mercado de proximidad, de cercanía”.
Ese espíritu continúa marcando una cita que desde 2018 se celebra en el recinto de Ifema. Uno de sus objetivos es acercar el coleccionismo a nuevos compradores. Según De Francisco, en la feria se realizan adquisiciones de entre 1.000 y 25.000 euros, precios asequibles para un público más amplio que el de otras ferias más famosas e internacionales como Arco. La feria alberga tambien Ensayo Futuro, un espacio destinado a apoyar galerías con menos de dos años de trayectoria y dar visibilidad a nuevos modelos de negocio y estrategias dentro del mercado artístico.
Frente a la idea del coleccionismo como territorio reservado a las grandes fortunas, De Francisco reivindica su dimensión cultural y social. “El público de Estampa es tan sofisticado como el de cualquier otra feria”, sostiene. Para el director de Estampa, detrás de esa compra existe incluso una cuestión de modelo de sociedad: “Las sociedades más avanzadas son aquellas que más coleccionistas tienen, porque son las que más artistas tienen viviendo del arte”.
Esther Ferrer, la gran protagonista artística de esta edición, nació en San Sebastián en 1937 y está considerada una de las pioneras de la performance y el arte de acción en España. Vinculada desde 1967 al grupo experimental ZAJ, Ferrer convirtió el propio cuerpo, el paso del tiempo, la repetición o el azar en materiales de creación. Su obra abarca también la fotografía, las instalaciones, el dibujo, el collage y el arte sonoro. Su trayectoria la llevó a representar a España, junto a Manolo Valdés, en la Bienal de Venecia de 1999 y a recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas.