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De 285 a 675 euros: así se puede ahorrar en la renta con un plan de pensiones

El dinero que se destina a estos productos para la jubilación puede descontarse de la base imponible del IRPF

Una persona pasa delante de un cartel promocionando planes de pensiones, en una sucursal de Banco Santander.Pablo Monge

La campaña del Impuesto de la Renta comenzó el miércoles. Los bancos, gestorías y asesores ya están informando a sus clientes de qué tipo de gastos se pueden contabilizar para reducir su factura fiscal. Pero hay una fórmula que todo el mundo puede aplicar: las aportaciones a planes de pensiones. A través de esta fórmula, se pueden ahorrar entre 285 euros y 675 euros con facilidad.

La clave es que el dinero que se mete en uno de estos vehículos de ahorro para la jubilación se puede reducir de la base imponible del IRPF. Ese dinero pasa a ser administrado por una gestora especializada, que lo invierte fundamentalmente en deuda pública, bonos de empresas y Bolsa, según el perfil de riesgo de cada cliente. Ese capital no se puede retirar hasta la jubilación, salvo algunos casos especiales.

En los planes de pensiones individuales, el tope de aportación y desgravación es de tan solo 1.500 euros anuales. Mientras tanto, en los planes de pensiones colectivos —aquellos que una empresa dota a favor de sus trabajadores— se puede llegar a los 8.500 euros.

La forma de operar de este mecanismo fiscal es sencilla. Si una persona tiene una base imponible de 32.000 euros y ha aportado 1.500 euros a un plan de pensiones, tan solo tendrá que pagar el Impuesto de la Renta por 30.500 euros de ingresos, al margen de mínimos personales y familiares, y otras reducciones o exenciones fiscales.

Esa reducción de la base imponible permite que un trabajador que tiene el tipo marginal mínimo, del 19%, pueda ahorrarse 285 euros si hace esa aportación máxima de 1.500 euros al año. En el caso de una persona con altos ingresos —con una base imponible de más de 60.000 euros anuales— su marginal será del 45% y el ahorro gracias a esa contribución al plan de pensiones se elevará hasta los 675 euros.

“El cálculo es fácil porque la aportación siempre va al tipo marginal, así que se trata de aplicar ese porcentaje al dinero aportado”, explica un asesor patrimonial.

La lógica de esta figura es el diferimiento fiscal: el contribuyente no tributa ahora por ese dinero, pero sí deberá pagar impuestos cuando, al jubilarse, empiece a rescatar el plan de pensiones. En ese momento, la renta proveniente del plan de pensiones tendrá la consideración de renta del trabajo y tributará como tal.

Planes individuales y colectivos

La mayoría de la gente que cuenta con un plan de pensiones cuenta con uno individual, en el que el tope de 1.500 euros anuales es inamovible. En el caso de los planes de pensiones de empresa, el empleador pone una parte y puede permitir que su trabajador iguale la aportación.

Pero siempre el tope conjunto de ambas aportaciones está en 8.500 euros. Un empleado no puede superar por su cuenta el dinero que le pone su compañía para él. En un caso máximo, de una persona que puede llegar al tope en el plan colectivo y tiene un sueldo alto, el ahorro fiscal puede superar los 4.000 euros.

Desde hace un par de años se creó también la figura del plan de pensiones simplificado, que ha permitido que los autónomos lleguen a aportar hasta un máximo de 5.750 euros al año. José Carlos Vizárraga, director general de Ibercaja Pensión, explica que la acogida de este tipo de producto “está siendo muy buena, porque en cuanto le explicas al empresario el ahorro que va a tener, tiene muy claro que son todo ventajas”.

La ventaja de hacer aportaciones a planes, en lugar de a otros vehículos como fondos de inversión, es que permite aprovechar la ventaja fiscal durante todo el tiempo que el dinero permanece en el plan.

Rentabilidad y rescate

Con ese aligeramiento de la factura con Hacienda, el particular puede aumentar su aportación a otros formatos de ahorro a largo plazo y lograr una revalorización acumulada, hasta el momento en que lo rescate. La rentabilidad media anual de los planes de pensiones, en los últimos 15 años, ha sido del 4%, de acuerdo con datos de Inverco, la asociación sectorial.

Llegado el momento de recuperar el dinero, los expertos recomiendan cobrar el plan en forma de renta. Es decir, poco a poco. Dado que ese ingreso se considera una renta del trabajo, se suma a la pensión pública ingresada para calcular la cuota del IRPF. Cobrar 40.000 euros o 75.000 euros de golpe hará que ese marginal se dispare.

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