Abu Dabi entra en la puja por X-Elio mientras se estrecha la lista de candidatos por la plataforma de renovables
Uno de los fondos soberanos de Singapur, GIC, sigue pendiente del activo. Otros potenciales compradores han enfriado su interés por la compañía controlada por Brookfield, que salió al mercado por 4.000 millones


La venta de la plataforma de renovables X-Elio, propiedad del gigante canadiense de las infraestructuras Brookfield, avanza sin prisa pero sin pausa, con un candidato antiguo y con otro nuevo, y con varios que en su momento miraron con interés la operación y que ahora se han enfriado. El nuevo posible comprador es Masdar, la empresa propiedad de Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, según fuentes financieras, que avisan de que esa muestra de interés está en una fase inicial. Uno de los fondos soberanos de Singapur, GIC –que miró el activo desde el principio–, sigue pendiente del proceso. La plataforma salió al mercado el pasado febrero con una valoración de 4.000 millones de euros, con la deuda incluida, una tasación exigente, según varias fuentes financieras y del sector consultadas. Masdar, GIC, Brookfield y la propia X-Elio han declinado hacer comentarios sobre la información.
El proceso ha pasado por debajo del radar, e incluso se ha llegado a dar por muerto en varias ocasiones, después de notables paralizaciones de operaciones en el sector de las renovables, como la venta de Cubico. Pero no es así, según las fuentes financieras consultadas. Están, al menos, las dos firmas mencionadas en liza, después de que Blackstone y Stonepeak evaluaran el activo, cuyo proceso de venta está bajo la batuta del Santander y de Barclays.
En todo caso, el acercamiento de Masdar es reciente y la potencial operación quedaría enmarcada en su plan de expansión a España, donde firmó una alianza con Endesa para quedarse con el 49,9% de las plantas solares. La última operación con el grupo controlado por Enel se anunció hace un año y medio. Con Repsol, cerró el pasado junio la entrada con el 49,9% en una cartera repartida de activos fotovoltaicos y eólicos en varias regiones valorada en cerca de 900 millones.
Masdar desembarcó en la península Ibérica con la adquisición de Saeta Yield, precisamente de Brookfield, en 2024, que desde entonces se ha convertido en su plataforma europea de activos energéticos consolidados. Saeta, propiedad en un principio de ACS, salió a Bolsa hace más de una década, para ser adquirida en 2018 por la gestora canadiense y posteriormente por el gigante emiratí. Masdar también es aliado de Iberdrola, pero a través de una alianza global de inversión conjunta, que se concreta en eólica marina con el foco fuera de España, con los parques East Anglia 3 en Reino Unido y Baltic Eagle en Alemania.
Las fuentes financieras consultadas señalan que los negocios son complementarios, puesto que X-Elio es un desarrollador global de fotovoltaica y de baterías. Su valor está en la cartera de proyectos, no en los megavatios en balance. De hecho, uno de los puntos que distinguen a la empresa frente a otras compañías está en su presencia internacional y en su potente historial de ejecución. El grupo concentra la actividad en seis mercados estratégicos —Estados Unidos, España, Italia, Alemania, Australia y Japón—, aunque también opera en México, Chile y Oriente Próximo, donde está presente a través de la participada saudí X-Noor, de la que controla la mitad del capital. A cierre de 2025 tenía 762 megavatios en operación, frente a los 845 de un año antes, después de vender cuatro plantas, las de Tabernas y Cubillas en España, y Castelvetrano y Trino en Italia, según las cuentas correspondientes al pasado ejercicio recogidas en el Registro Mercantil.
La compañía controlada por Brookfield dispone de una cartera de proyectos por unos 25.000 megavatios en distintas fases de desarrollo, según las últimas cuentas consolidadas del grupo, y mantiene el objetivo de poner en construcción entre 2.500 y 3.000 megavatios cada año. De acuerdo al informe de sostenibilidad del grupo, más de 15.000 megavatios son baterías, en buena parte a través de su participada alemana Eco Stor, en la que entró en 2024 y donde reforzó posiciones el pasado octubre hasta rozar el control: el vehículo noruego que comparte al 50% con Nature Infrastructure Capital elevó su participación al 94%, con un desembolso de 34 millones de euros. Los activos de almacenamiento energético son críticos para garantizar la estabilidad de la red y capturar mejores precios en el mercado mayorista.
La compañía, presidida por Lluís Noguera Pujol-Xicoy, ha construido 3.000 megavatios con 2.000 vendidos, además de los que mantiene en operación. Que sus instalaciones estén protegidas por acuerdos de compraventa de energía a largo plazo (PPA, en el argot) es otra garantía para sus ingresos, que la protege del adverso entorno para la energía solar, que continúa registrando precios cero o negativos durante buena parte del día.
A cierre de 2025, según las cuentas consolidadas depositadas en el Registro Mercantil, el grupo registraba una deuda con entidades financieras de cerca de 1.700 millones de euros, con un aumento del 27% frente al pasivo de 2024. De esa cifra, unos 1.100 millones son financiación corporativa y cerca de 600 millones, asociada a proyectos. Entre los prestamistas de X-Elio, además de su propio accionista, aparecen el Santander, que ejerce de asesor en el proceso de venta, y el BBVA, junto a Barclays —el otro coordinador de la operación—, el fondo estadounidense Denham Capital, las entidades canadienses CIBC y Export Development Canada, la también canadiense Scotiabank, los franceses BNP Paribas, Société Générale y Natixis, la japonesa SMBC y el ICO.
Todas las firmas mencionadas mantienen una línea de crédito sindicada cuyo límite se elevó el año pasado hasta los 700 millones, de los que hay dispuestos 671 millones, con vencimiento en julio del próximo año, salvo el compromiso de Denham Capital, que expira en enero de 2031. El banco chino Haitong, que figuraba en el sindicato en 2024, ha salido del grupo de prestamistas.