Ir al contenido
_
_
_
_

Shein explora compras o asociaciones con otras marcas para mantener su éxito en la moda

La firma china aspira a captar hasta 1.500 millones en su salida a Bolsa tras reducirse en 60.000 millones su valoración de mercado

Vista de la recepción de la oficina de la marca de moda rápida Shein en São Paulo (Brasil).Jorge Silva (REUTERS)

Shein prepara un giro estratégico en pleno proceso de salida a Bolsa en Hong Kong. El gigante chino de la moda rápida explora la compra de otras marcas y la firma de alianzas con empresas del sector para poner a su servicio su extensa red de suministro en China, en un intento de encontrar nuevas vías de crecimiento ante la ralentización de su negocio tradicional por la competencia y el aumento de los obstáculos regulatorios en Occidente.

Según fuentes conocedoras de las conversaciones con inversores citadas por Bloomberg, el reservado fundador y consejero delegado de la compañía, Sky Xu, vestido con una camiseta blanca y pantalones informales, ha trasladado que la marca propia de Shein ya no puede sostener por sí sola el ritmo de expansión que registró en los últimos años en la industria mundial de la confección. Por ello, la empresa pretende apoyarse en adquisiciones y colaboraciones con otras enseñas de moda, utilizando su capacidad de fabricación y logística para impulsar las ventas y la rentabilidad de esas firmas.

La nueva estrategia de la compañía llega en vísperas de una esperada salida a Bolsa en Hong Kong, en la que busca captar hasta 1.768 millones de dólares (1.510 millones de euros), después de que fracasaran sus intentos de cotizar en Estados Unidos y Reino Unido. La operación podría valorar la compañía en hasta 27.000 millones de dólares, muy lejos de los 100.000 millones alcanzados en 2022 durante el auge de la empresa.

La fuerte caída de la valoración pone de manifiesto cuánto ha cambiado el panorama para una plataforma online concebida para la era de la globalización y que ha tenido dificultades para adaptarse a un nuevo orden mundial marcado por las barreras comerciales y las persistentes tensiones entre China y Occidente. También ha obligado a Xu, de 43 años, que durante años evitó la atención pública, a salir de las sombras para ayudar a vender la renovada visión de Shein.

En sus encuentros con potenciales accionistas, Shein se está presentando como una suerte de “Amazon Web Services (AWS) de la industria de la moda”. Del mismo modo que la división de computación en la nube de Amazon proporciona la infraestructura tecnológica sobre la que operan miles de empresas, Shein aspira a convertirse en la infraestructura manufacturera y logística de otras marcas de ropa. Para ello cuenta con una red de más de 7.500 fabricantes, diseñadores y socios comerciales, principalmente en China.

“La cadena de suministro china es al mismo tiempo una de las mayores ventajas competitivas de Shein y uno de sus mayores riesgos estratégicos de concentración”, señaló Shen Bin, profesor de negocios en la Universidad Donghua de Shanghái, cuya investigación se centra en las cadenas de suministro de la moda. “Estas capacidades son extremadamente difíciles de reproducir en otros lugares. Al mismo tiempo, esta concentración expone a Shein a aranceles, tensiones geopolíticas, preocupaciones laborales y controversias relacionadas con la sostenibilidad”, añadió.

La compañía, fundada en 2012 en Nankín y con sede en Singapur desde 2022, pretende atraer tanto a marcas consolidadas con problemas operativos como a enseñas emergentes que no han logrado escalar su negocio. El plan pasa por integrar actividades como la producción y la cadena de suministro dentro del ecosistema de Shein, manteniendo al mismo tiempo los equipos de diseño y marketing de las marcas adquiridas. Además, el grupo busca ampliar su presencia en segmentos de mayor poder adquisitivo. En concreto, está analizando compañías cuyos clientes gastan alrededor de 100 dólares (unos 85 euros) por pedido, aproximadamente el doble del gasto medio habitual de los compradores de Shein.

La empresa ya ha comenzado a ejecutar esta estrategia, aunque no sin encontrar obstáculos. Este año adquirió la firma estadounidense Everlane por unos 80 millones de dólares (68 millones de euros). No obstante, la operación está siendo revisada por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS), que analiza posibles implicaciones para la seguridad nacional.

El cambio de rumbo refleja las dificultades a las que se enfrenta un modelo de negocio que se benefició durante años de la globalización y de las facilidades aduaneras para envíos de bajo valor. El endurecimiento de las barreras comerciales en Estados Unidos y Europa y las tensiones geopolíticas entre China y Occidente han elevado los costes de su actividad principal de comercio electrónico. En la documentación presentada para su salida a Bolsa, Shein reveló una reducción de sus beneficios y una desaceleración del crecimiento de sus ventas.

Pese a estos desafíos, Shein sigue siendo uno de los mayores actores del sector. La compañía registró unos ingresos netos de 41.800 millones de dólares en 2025 (35.870 millones de euros) y cuenta con 281 millones de clientes activos, un 17% más que un año antes. Sin embargo, algunos inversores mantienen dudas sobre si la nueva estrategia será suficiente para justificar la valoración perseguida por la empresa, especialmente teniendo en cuenta que su margen operativo apenas rondó el 3% en el primer trimestre de 2026, muy por debajo del registrado por gigantes del sector como Inditex.

Con este viraje, Sky Xu busca convencer al mercado de que Shein puede dejar de ser solo una plataforma de moda ultrabarata para convertirse en un proveedor global de infraestructura para otras marcas, una apuesta con la que pretende abrir un nuevo capítulo en la evolución de la compañía.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_