Nvidia rendirá cuentas con sus resultados por primera vez en plena resaca bursátil de la IA
El consenso de los analistas espera que el fabricante de chips haya duplicado sus ingresos y beneficios en el segundo trimestre respecto al mismo periodo de 2025


El mercado de la inteligencia artificial se examina en su momento más difícil desde el inicio de esta revolución tecnológica. Su máximo exponente, Nvidia, presenta al cierre de la Bolsa de Nueva York este miércoles sus resultados del segundo trimestre. La empresa más valiosa del mundo está acostumbrada a pulverizar las expectativas y batir su propio récord de beneficios, pero hoy rinde cuentas por primera vez en plena resaca bursátil de la IA. El sector lleva dos meses golpeado por la competencia de los modelos chinos de bajo coste y por la exigencia creciente del mercado por justificar los fuertes gastos de inversión. El Nasdaq sigue un 5% por debajo de los máximos de junio, mientras que los fabricantes de chips estadounidenses se dejan un 20%, según el índice de Filadelfia. La propia Nvidia, a su vez, pierde un 10% desde mayo.
Pese a la sensación de dudas, los analistas siguen confiando en la IA y exigen más al líder mundial de los chips. El consenso recopilado por Bloomberg apunta a unos 79.000 millones de euros de ingresos, con cerca de 53.000 millones de beneficio bruto de explotación (ebitda). Ambas cifras duplicarían las registradas en el segundo trimestre del año pasado. El enésimo desafío para una empresa que nunca ha decepcionado al consenso en ninguna de estas métricas desde el inicio de la carrera de la IA. La última vez fue en el tercer trimestre de 2022, justo antes del lanzamiento de ChatGPT.
“Nvidia está bien posicionada para beneficiarse de un ciclo de inversión de los grandes proveedores de nube”, estiman Kunjan Sobhani y Óscar Hernández Tejada, analistas de Tecnología del servicio de Inteligencia de Bloomberg en un informe del lunes. Los dos estrategas han revisado al alza un 40% sus estimaciones sobre el gasto que los grandes campeones de la IA, como Amazon y Meta, destinarán a capacidad de computación en la nube en 2026, hasta unos 600.000 millones de euros.
“Nvidia seguirá siendo líder en chips para el entrenamiento y la inferencia de IA en centros de datos”, señalan los estrategas del banco de inversión japonés Mizuho en un informe de principios del mes. Según sus previsiones, Nvidia controla ya más del 75% del mercado de chips para centros de datos y sus dos productos más avanzados, los procesadores Blackwell y Rubin, podrían superar juntas el billón de dólares (unos 880.000 millones de euros) en ventas entre 2025 y 2027.
Otro motivo de optimismo es el creciente negocio de Nvidia en la propia financiación de los centros de datos. Lo hace a cambio de obligar el uso de sus chips en estas infraestructuras y, en algunos casos, de recibir una parte de sus ingresos. “Esta estructura refuerza el ecosistema (de Nvidia) y le posiciona para captar ingresos recurrentes y de altos márgenes”, argumentan en un informe de la semana pasada Jeff Pu y Henry Huang, analistas de la filial hongkonesa de GF Securities, el mayor banco de inversión privado de China. Nvidia no desglosa sus ingresos por esta vía, pero asegura contar con una amplia gama de socios, desde tecnológicas como CoreWeave y bancos como Goldman Sachs hasta incluso Estados, entre ellos Japón y Corea del Sur.
Ni la empresa más valiosa del mundo tiene un negocio perfecto y por tanto cuenta con sus propios talones de Aquiles. Víctima de su propio éxito y de la disparada de la demanda por infraestructura para desarrollar la IA, Nvidia ha lidiado con un fuerte encarecimiento de algunos componentes de sus chips, especialmente de la memoria. Algunos modelos de estas piezas, de un tamaño similar al de un cepillo de dientes, se han encarecido más de cuatro veces en los últimos 12 meses, según estimaciones del sector tecnológico recopiladas por la plataforma PCPartPicker. Algunos modelos ya cuestan incluso más que una PS5.
“El aumento de los costes de las memorias HBM4 y de fabricación eleva el listón de los precios y presiona los márgenes”, señalan los analistas de Bloomberg. “Aunque el encarecimiento de la memoria absorbe una parte cada vez mayor de esos presupuestos, también aumenta en términos absolutos el dinero disponible, favoreciendo un mayor despliegue (de los chips de Nvidia)”, sopesan.
El temor a unos costes cada vez más elevados sigue marcando la Bolsa a corto plazo y Nvidia no es una excepción. Así, las acciones del fabricante han caído en las primeras sesiones tras la publicación de resultados en seis de los últimos ocho trimestres, incluidos los cuatro más recientes, según datos recopilados por Yahoo Finance AlphaSpace. A largo plazo, sin embargo, los analistas recomiendan casi de forma unánime comprar la acción y prevén una revalorización del 50% en los próximos 12 meses, hasta rozar los 315 dólares por acción.