Tubos Reunidos agudiza su crisis y multiplica por más de tres sus pérdidas
La siderúrgica registra ‘números rojos’ de 88 millones y reduce ventas a más de la mitad

Tubos Reunidos (TR) contabilizó unas pérdidas superiores a los 88 millones en el primer semestre que más que triplican los números rojos registrados en el mismo periodo de 2025. La siderúrgica, en concurso de acreedores, evidencia las dimensiones de su crisis con un desplome de las ventas del 51,7%, al contabilizar 99,3 millones.
Los ingresos se vieron mermados tanto por los aranceles del 50% de Estados Unidos a las importaciones de tubos sin soldadura (este mercado concentra más de la mitad de las ventas de TR), como por las huelgas de parte de la plantilla, que se extendieron durante 96 días y que retrasaron la expedición de equipos almacenados y ya contratados. Las exportaciones de Tubos Reunidos hacia Oriente Próximo también se resintieron, en este caso por la guerra de Irán que bloquea el comercio por el estrecho de Ormuz.
Con este escenario, el beneficio bruto de explotación (ebitda) se desplomó. Pasó de unas pérdidas de 653.000 euros en la primera mitad de 2025 a otras que superaron los 30,3 millones.
Desde la siderúrgica de Amurrio (Álava) desvelan que el grupo, pese a estas dificultades, cuenta con una caja disponible de 21 millones, dos meses después de presentar el concurso de acreedores el pasado 4 de mayo. Y que está “al corriente de pago de sus obligaciones” desde entonces.
Las huelgas se abandonaron después de que los administradores de la suspensión de pagos, la consultora PKF Attest, retirara el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que suponía el despido de 285 trabajadores, sobre una plantilla de 1.300 empleados.
El patrimonio neto del grupo al pasado 30 de junio es de 159,7 millones. El pasivo supera los 245 millones. Gran parte de la deuda está relacionada con un préstamo en condiciones especiales con el que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) apoyó a la siderúrgica, que atesora una trayectoria industrial de 130 años con una plantilla de trabajadores con contratos indefinidos, en su mayoría. Con los intereses acumulados, TR debe a la SEPI más de 150 millones.