Tubos Reunidos recupera la actividad tras levantarse la huelga de casi 100 días
Los sindicatos ELA, LAB y ESK desconvocan el paro pero anuncian más movilizaciones

En una asamblea celebrada a primera hora de este viernes, los sindicatos ELA, LAB y LKS han decidido suspender la huelga indefinida que convocaron en Tubos Reunidos (TR) en la planta de Amurrio (Álava), que es vital para el funcionamiento de todo el grupo, y que ha durado casi 100 días (en concreto, 96 jornadas de paro).
La siderúrgica, en crisis de ventas y resultados, había presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que suponía 301 despidos de una plantilla de 1.300 trabajadores. Las movilizaciones se activaron en protesta por este recorte. De momento, el ERE está en suspenso por el concurso voluntario de acreedores, aceptado a trámite por la magistrada María Teresa Trinidad Santos, al frente del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Vitoria.
La jueza ha nombrado administrador del proceso a la consultora PKF Attest, que asumirá la gestión de TR y los contactos con los acreedores. La deuda alcanza los 236 millones, la mayor parte (150 millones) concentrada en un préstamo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
PKF Attest cuenta como recurso con un volumen de pedidos ya fabricados y listos para su expedición por un importe de 13 millones. Un balón de oxígeno para el balance de Tubos Reunidos, que durante más de tres meses no ha tenido ingreso alguno por la huelga. La gestión de los activos y de la deuda y la recepción de ofertas por inversores interesados, por todas las instalaciones de la siderúrgica o por parte de ellas. Esa es la tarea a la que se enfrenta PKF Attest.
La huelga indefinida tuvo lugar en la planta de Amurrio (Álava), la principal del grupo y donde se ubica la acería. Es el corazón del fabricante de tubos sin soldadura porque con los lingotes que elabora esta instalación de cabecera se realizan los posteriores procesos de transformación (laminación y roscado) para llegar al producto final. Estas tareas se realizan tanto en Amurrio como en la planta de Trapagaran (Bizkaia) y en la de Subillabide (Álava).
La plantilla de la planta de Bizkaia no secundó los paros, lo que elevó la tensión dentro de la plantilla. Además, 250 empleados se manifestaron a favor del ERE, que ofrecía la alternativa de las salidas voluntarias. Por otro lado, 234 de los 889 trabajadores de Amurrio votaron a favor del fin de la huelga en una reunión que se celebró en la fábrica y a la que acudieron escoltados por la Ertzaintza. Esta semana, TR ha puesto autobuses para el transporte de las personas que querían entrar a trabajar a las instalaciones. Superando el cordón de los piquetes en un puente de acceso al centro.
En la asamblea de este viernes, algunos de los asistentes volvieron a criticar a los accionistas de TR, que en 2008 lograron un dividendo especial tras la fallida fusión con el fabricante de tubos soldados Condesa, también con sede en Álava. Condesa, que fue una empresa familiar, ha acabado en la órbita de ArcelorMittal.
Nuevos paros
Los sindicatos han convocado huelgas de 24 horas para los próximos días 26 y 28 de este mes. En la primera de esas jornadas, las centrales llaman a una movilización ante los juzgados de Vitoria, donde se reunirán los responsables de la dirección del grupo y los miembros del comité de empresa con la jueza María Teresa Trinidad Santos.