Servihabitat afronta la fase final de su proceso de venta con DoValue e Hipoges como finalistas
El nuevo contrato de Sareb ganado por el ‘servicer’ hace más atractiva la operación

La venta de Sevihabitat toma velocidad de crucero. Su actual dueño, Lone Star, ya cuenta con dos ofertas finales por el servicer español. Se trata de las de sus competidores Hipoges, en manos del fondo Pollen Street, y DoValue, según indican fuentes financieras. La resolución puede llegar a finales de este mes.
Es la segunda vez que Lone Street intenta vender Servihabitat —el antiguo servicer de CaixaBank, encargado de gestionar el ladrillo adjudicado por la banca durante la crisis— pero la escasa lista de candidatos y las ofertas a la baja frustraron el proceso. Este año lo volvió a intentar y para ello contrató a Alantra como asesor.
El proceso afronta ya su fase final. Lone Star recibió a principios de mes las ofertas finales, con las dos propuestas ya mencionadas. Y se encuentra en fase de estudio para elegir a un ganador antes de fin de mes. Mientras tanto, una noticia positiva se ha cruzado en el proceso y ha sido que ha conseguido un contrato con Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), junto a las marcas de Blackstone Anticipa y Aliseda, para gestionar su ladrillo. El vendedor intenta que esta cuestión se tenga en cuenta en el proceso de venta y eleve el precio.
Antes de esto, Servihabitat ha pasado en los últimos años por momentos delicados. Quizás el peor fue en 2023, cuando rompió con CaixaBank. La entidad decidió sacar a concurso la gestión de su ladrillo, adjudicándolo a Intrum y a Azora. Previamente, también se quedó sin uno de sus contratos para la gestión de los activos de Sareb, que ahora ha recuperado. Todo ello supuso una merma importante en los recursos de la compañía.
El servicer, que cuenta con alrededor de 450 empleados y con Borja Goday como consejero delegado, tiene actualmente como principal cliente al propio Lone Star, para el que comercializa los activos inmobiliarios que adquirió a Caixabank. Entre sus principales clientes también se encuentra Sareb, para el que trabaja en la transformación y comercialización de suelo a través de la filial Serviland y también en la gestión de alquileres sociales. Otros de sus clientes son Kutxabank, BBVA y recientemente Apollo, para el que administra alrededor de 1.200 millones de créditos fallidos.
El proceso de venta cambió a partir de mayo cuando se conoció que Sareb había elegido a Servihabitat como uno de los gestores de su cartera, junto a Aliseda, a partir de enero de 2027. Este anunció mejoró las perspectivas de venta y el precio, ya que se trataría de unos de los grandes contratos del conocido como banco malo. A partir de esa fecha, Servihabitat gestionará en una etapa en la que Sareb entrará en liquidación.
En el sector, actualmente dan como favorito a DoValue para hacerse con Servihabitat. No obstante, fuentes del mercado inmobiliario recuerdan que si Hipoges se hace con su rival, ya cuenta con el equipo que está gestionando la cartera de Sareb, por lo que se eliminaría el proceso de migración.
De momento, no ha trascendido el importe de la operación. Tanto Servihabitat como Lone Star e igualmente que las dos empresas que pujan han declinado hacer comentarios sobre la transacción.
Un sector en concentración
La venta de Servihabitat no será si no la última vuelta de tuerca del intenso proceso de consolidación en el sector. Así, el grupo sueco Intrum ha sido uno de los grandes consolidadores en el pasado reciente con la compra de Aktua, Solvia y Haya Real Estate. La historia del sector de los servicers es la de estrellato y decadencia. Este tipo de compañías surgieron en las postrimerías de la gran crisis financiera. Su objetivo era gestionar los inmuebles y créditos fallidos con colateral inmobiliario que los bancos se habían adjudicado de clientes morosos, con ventas y gestión de alquileres. Sin embargo, una vez fueron vendiendo estas carteras sus cuentas mermaron y fueron obligadas a explorar ventas y fusiones. El negocio, de alguna manera, se autodestruía.
Actualmente, junto a Aliseda/Anticipa (de Blackstone), los grandes del sector son Intrum, Gescobro (del fondo Cerberus) e Hipoges. En el caso de Servihabitat, creada por CaixaBank para gestionar su ladrillo, la entidad catalana vendió primeramente una participación al fondo TPG. Y en 2018, traspasó la mayoría del capital al fondo estadounidense Lone Star, si bien el banco aún retiene una participación del 20%.
El contrato de Sareb
Servihabitat y Aliseda gestionarán un total de 4.860 millones de euros de valor neto contable para su desinversión de Sareb. A este trabajo, se suma la gestión que realizarán de las más de 40.000 viviendas reservadas para su traspaso a Casa 47 con el objetivo de realizar todas las labores necesarias para alcanzar su condición de habitabilidad. Esas viviendas, junto con una cartera de más de 2.400 suelos, son los activos residenciales de Sareb que cumplen con los requisitos que fijó el Consejo de Ministros para contribuir al parque público de vivienda en alquiler asequible.