El principal sindicato de Telefónica Alemania rechaza el plan de ajuste laboral
Verdi denuncia que la multinacional española acomete el recorte de plantilla de hasta 1.000 trabajadores ”sin una estrategia clara" para la filial


El principal sindicato de Telefónica Alemania rechazó formalmente el plan de reestructuración de la compañía que prevé el recorte de más de 1.000 puestos de trabajo. La organización sectorial Verdi acusó a la dirección de falta de planificación y de ejecutar una reducción del 15% de la plantilla “sin una estrategia de futuro”. La reestructuración afectará a una plantilla que sumaba 6.820 empleados al inicio del año como adelantó EL PAÍS/Cinco Días, y el sindicato anunció que utilizará los mecanismos legales en los comités de empresa para oponerse a la dimensión de las bajas planteadas por la multinacional española.
Verdi es el principal sindicato del sector servicios en Alemania y la organización con mayor implantación entre los representantes de los trabajadores de Telefónica Deutschland, lo que le convierte en el interlocutor sindical de referencia en las negociaciones con la dirección.
Christoph Heil, secretario sectorial de Verdi y miembro del consejo de supervisión de Telefónica Alemania, afirmó que las medidas responden a mandatos financieros externos y no a una estrategia de crecimiento operativo en el mercado germano. Heil declaró que la representación laboral sostiene que el programa de reducción de costes fue ordenado por la matriz española, sin un plan concreto sobre el desarrollo de la filial. “Tememos que se trate de un mero programa de austeridad ordenado por la matriz española, sin que exista un plan preciso sobre cómo puede seguir desarrollándose positivamente la empresa en Alemania”, declaró Heil a la Deutsche Presse-Agentur.
El representante sindical señaló que la dirección no comunicó objetivos detallados sobre el futuro de las divisiones operativas del operador. Según el comunicado de la organización laboral, la plantilla afronta una transformación técnica sin conocer las consecuencias definitivas para el personal, bajo un calendario de ejecución concentrado en su mayor parte durante el presente año.
Un portavoz oficial de Telefónica Deutschland declinó especificar la cifra exacta de despidos previstos ante las consultas de los medios de comunicación. El representante de la firma señaló que la empresa mantiene conversaciones y debates sobre diversas medidas con los representantes de los trabajadores para asegurar su viabilidad y competitividad futura. Fuentes cercanas al proceso en Alemania admitieron a este diario que la dirección inició la negociación de las primeras salidas voluntarias mediante indemnizaciones en departamentos específicos.
El sindicato Verdi reiteró que la reducción de plantilla debilitará la capacidad operativa de Telefónica Alemania en un mercado donde la competencia exige inversiones estables en redes, digitalización y atención al cliente. La organización sindical avanzó que condicionará las negociaciones colectivas a la presentación de un plan industrial detallado por parte de la dirección de la filial y de la matriz en Madrid.
Pérdida de 1&1
El ajuste laboral responde a la finalización del contrato mayorista de arrendamiento de red con su competidor 1&1. Durante los últimos ejercicios, esta compañía operó como el principal cliente de la infraestructura de O2 Telefónica en Alemania, aportando un flujo de ingresos recurrente en el balance financiero de la filial.
El escenario comercial cambió cuando 1&1 decidió migrar de forma progresiva la totalidad de su tráfico residencial hacia la red de Vodafone Alemania. Este trasvase técnico se completó definitivamente, provocando la salida de alrededor de 12 millones de líneas móviles que dejaron de utilizar las frecuencias y estaciones base de O2.
Las consecuencias financieras de la pérdida de este cliente mayorista se reflejaron en los últimos balances contables de la operadora. La facturación total de la compañía registró un retroceso del 3,8%, situándose en los 8.200 millones de euros. Por su parte, el beneficio operativo (Ebitda ajustado) sufrió un descenso del 8,8%, contrayéndose hasta los 2.500 millones de euros.
Los balances correspondientes al primer trimestre del año en curso confirmaron la persistencia de esta tendencia descendente en los ingresos de la firma. Aunque O2 mantiene una base minorista de aproximadamente 18 millones de usuarios móviles bajo contrato, el volumen actual de ingresos resulta insuficiente para sostener los costes fijos previos sin el soporte financiero que significaba el acuerdo con 1&1.
La ejecución de este plan de contingencia coincide con la remodelación de la cúpula directiva materializada tras la salida del consejero delegado, Markus Haas. Su sucesor, Santiago Argelich Hesse, asumió el liderazgo de la filial con el mandato de rediseñar la estructura corporativa para adaptarla al nuevo escenario de ingresos. Entre sus primeras decisiones operativas destacaron la reducción del consejo de administración de siete a seis miembros y la orden de priorizar el segmento de servicios a empresas frente al mercado residencial.
El entorno macroeconómico alemán presenta indicadores de saturación en el sector de las telecomunicaciones, según los análisis del diario económico Handelsblatt. Con una penetración total de dispositivos móviles entre la población, la elevación de tarifas no constituye una opción viable para los operadores, que se ven obligados a realizar inversiones en el despliegue de las redes 4G y 5G.
La reestructuración de personal de O2 Telefónica coincide con un periodo de mejora en sus indicadores de calidad técnica. De acuerdo con los datos oficiales de la Agencia Federal de Redes (Bundesnetzagentur), O2 redujo la brecha de cobertura frente al líder del mercado, Deutsche Telekom. La infraestructura de O2 alcanza el 88,6% del territorio bajo el estándar 4G y el 76,2% en redes de quinta generación (5G). Estos datos sitúan a la filial por delante de Vodafone en el despliegue territorial de 5G, donde su competidor directo registra un 75,7%.
La reducción de plantillas no es un fenómeno exclusivo de Telefónica en el mercado alemán. Vodafone Alemania implementó un programa plurianual que conllevó la rescisión de 3.000 puestos de trabajo en los últimos tres ejercicios fiscales para estabilizar su plantilla en un nivel de 13.000 empleados. La dirección de O2 prevé acelerar los expedientes de salida voluntaria en los próximos meses para adecuar los costes fijos a la nueva realidad del mercado.